Margarita de Dinamarca ofrece una cena de gala en honor de los reyes de Noruega y sorprende con tiara... y un bastón como complemento.

Ayer tuvo lugar uno de esos momentos incómodos: el rey Harald de Noruega (86 años) se caía al suelo en plena ceremonia de bienvenida al inicio de su viaje de Estado a Dinamarca. Y ello ante la presencia de la reina Margarita, su anfitriona, que primero se quedó impávida y luego reaccionó con naturalidad ante el percance. Ambos se fundieron en un abrazo entre risas. El caso es que la soberana danesa tomó nota claramente: hay que minimizar los riesgos. Su homólogo, que tiene problemas de movilidad, caminaba apoyado en dos muletas y, al llegar al último escalón en el puerto de Copenhague, trastabilló hasta dar con las rodillas en tierra. Ella no podía permitirse perder el equilibrio también y verse en tales circunstancias...

Margarita de Dinamarca toma nota tras la caída del rey Harald (mejor evitar riesgos)
Gtres.

Hay que recordar que la reina Margarita (83 años) se sometió a una intervención de espalda a finales del pasado febrero, después de sufrir muchos achaques en los últimos años. Eso la ha obligado a estar dos meses de baja de su labor pública, pero ya ha retomado sus compromisos sin problemas. Aunque a su ritmo y con precaución, ya que aún no puede moverse con total libertad.

La soberana ofreció anoche un banquete de Estado en honor de sus ilustres invitados, los reyes Harald y Sonia de Noruega, que se celebró en el palacio de Amalienborg en Copenhague. Margarita acudió con un precioso vestido con estampado de guirnaldas y fajín rosa. Al tratarse de máxima etiqueta, también se tocó con magníficas joyas, como su juego favorito de tiara, pendientes y broche formado por grandes perlas con forma de pera. Pero había un 'complemento' más, algo inusual para estas citas: un bastón.

Margarita de Dinamarca toma nota tras la caída del rey Harald (mejor evitar riesgos)
Gtres.

Margarita de Dinamarca subió los escalones de la entrada del palacio apoyándose en él y con un asistente al lado, por si acaso. El ejemplo del rey Harald, solo unas horas antes, sirvió de excelente aviso. Lo cierto es que la reina ya lo llevaba en el recibimiento a su veterano colega y, aunque hubiera podido prescindir de él para esta ocasión de alto protocolo en palacio, quizás pensó en que había que evitar 'experimentos'.

Harald de Noruega, por supuesto, apareció con sus dos muletas y, esta vez, sin ningún susto de por medio, con pasos cuidadosos y medidos. Su esposa, la reina Sonia, de 85 años, eligió un favorecedor atuendo en color verde adornada con joyas de esmeraldas.

Margarita de Dinamarca toma nota tras la caída del rey Harald (mejor evitar riesgos)
Gtres.

A esta cena de gala también acudieron los príncipes herederos Federico y Mary , esta muy guapa con un vestido sin mangas en brocado rosa de Max Mara y originales joyas de brillantes. Él ha ejercido como Regente durante la convalecencia de su madre tras su operación y cada vez tiene un papel más preponderante en el país del que algún día será rey. El banquete transcurrió con el buen ambiente que define las relaciones entre los dos países nórdicos, cuya historia más de una vez se ha mezclado.