Los reyes de los belgas se acercan a su pueblo para mostrarles su apoyo tras los devastadores efectos de las tormentas en su país.


Unas terribles inundaciones han arrasado zonas de Bélgica, Alemania y Holanda, dejando muchas víctimas mortales, desaparecidos y múltiples daños materiales. Una situación ante la que los Jefes de Estado de los respectivos países no han podido permanecer ajenos. Los últimos en mostrar su solidaridad con su pueblo han sido los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, quienes han ofrecido sus condolencias a los familiares que han sufrido pérdidas personales y se han interesado por la situación en la que han quedado sus hogares.

Gtres.

Los monarcas visitaron una estación de bomberos en la localidad de Verviers, justo la víspera del Día Nacional de Bélgica, que se celebra hoy 21 de julio. Allí tuvieron ocasión de charlar con los equipos que están ayudando a paliar el desastre y de encontrarse cara a cara con los rostros humanos de esta desdicha. Felipe y Matilde, visiblemente emocionados, guardaron un minuto de silencio por las víctimas (hasta la fecha se cuentan más de 30), tras lo cual les escucharon y confortaron en la medida de lo posible.

La reina Matilde, más expresiva que su esposo, hizo gala de su dulzura derrochando gestos cercanos. Aun bajo la mascarilla se observaba su compasión, tocándoles, animándoles y agachándose para hablar con los niños presentes. La consorte lucía un elegante estilismo en blanco y negro con un vestido de pata de gallo de Carolina Herrera y con una diadema ancha que simulaba un clásico casquete en la cabeza.

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Normalmente en esta jornada previa a la Fiesta Nacional hubiera debido celebrarse un concierto, pero dadas las circunstancias fue cancelado. Hoy sí tendrá lugar la ceremonia central, aunque también marcada por las restricciones sanitarias y la situación de emergencia nacional.

Lo más curioso es que a la cita asistirá por primera vez la princesa Delphine, la hija del rey Alberto, hermana del actual monarca, nacida fuera del matrimonio con la reina Paola, cuyos derechos al fin fueron reconocidos en 2020 tras años de batalla legal en los tribunales para que el rey emérito asumiera su paternidad.

De manera bastante sorprendente, pero acorde a los tiempos, poco después la joven conocía en persona a su padre y su hermano, con testimonio gráfico incluido, quienes le han ‘dado su sitio’ públicamente esperando reconducir una relación durante tanto tiempo negada.