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La huida de los Reyes en sus vacaciones privadas, ¿dónde se esconden?

24 horas. Esto es lo que debemos esperar para ver de nuevo a los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia, tras haber desaparecido durante 9 días. De nuevo, 9 días como marca ya la tradición en la Primera Familia, en los que nadie sabe dónde están y qué andan haciendo.

El misterio es máximo, casi tanto como la expectación por ver si la piel de los soberanos se ha podido broncear una vez que echaron el cierre a sus responsabilidades de representación de la Corona para pasar a disfrutar de unos merecidos días de asueto.

12Para Letizia, en Mallorca no hay vacaciones

La Reina sigue sin rechistar lo que establece la Casa del Rey, pero no por eso se guarda su opinión de puertas para dentro. Según han explicado varios expertos en conocer los entresijos de palacio, Letizia no considera su periplo por Mallorca como vacaciones, debido a que debe atender a los medios en el tradicional posado, acudir a veladas en las que los fotógrafos han sido convocados y seguir midiendo con mimo su indumentaria para que los expertos en moda sigan haciendo crónica de sus estilismos. Ella, en Mallorca, no descansa.

11El 7 de agosto, día en el que ya pueden hacer lo que deseen

Desde Zarzuela se estableció este año que a partir del 7 de agosto, los Reyes quedaban liberados de sus responsabilidades y que podrían emprender rumbo a sus vacaciones. Se cerraba la agenda oficial y comenzaba la agenda personal, de esa de la que ellos ya no hablan.

10El último día que vimos a Letizia

Fue en el palacio de Marivent, acompañando a su marido en su cita con el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y batiéndose en duelo con la primera dama, Begoña Gómez. Letizia desapareció sabiendo que se había anotado un nuevo tanto en cuestiones de estilo.

9El Rey y su salida furtiva a alta mar

Dos días después, el Rey Felipe fue visto a bordo de la Somni junto a su madre, la Reina Doña Sofía, y su tía Irene. Todos se preguntaron dónde estaba Letizia, que seguramente prefierió quedarse en tierra junto a sus hijas.

8A vueltas con un divorcio que nunca llega

Los rumores de que los Reyes tienen planes de divorciarse de forma inmediata marca otra tradición. Nunca se hace efectivo y días después estos rumores caen en el olvido. Cabe señalar que suelen aparecer en temporada estival, casualidades de la vida, cuando hay menos afluencia de noticias y los medios más sensacionalistas tratan de hacer buenos números. Es el caso de la prensa portuguesa, que espera cada verano para sacar su –eterno- divorcio más rentable.

7Las vacaciones privadas (y secretas) de los Reyes

Las tradiciones están para cumplirlas y si bien existe una que les obliga a pasar por Mallorca una semana para atender a los medios, disfrutar de actividades culturales y citarse con lo más granado de la sociedad balear, hay otra tradición que establece que deben poner pies en polvorosa y desaparecer. Se trata de sus vacaciones privadas, de las que nadie suele tener constancia, al menos no de manera oficial, y que tan solo son comunicadas al presidente del Gobierno, como máxima autoridad del Estado en su ausencia.

6A la espera de una filtración que nunca llega

Si la tradición de los Reyes es esconderse durante sus vacaciones privadas, la de la prensa es tratar de descubrir dónde se encuentran. Podría considerarse un juego, a veces más divertido que otras, pero que no siempre da sus frutos. Suele esperarse filtraciones de la prensa local del lugar en el que se han recluido para disfrutar de sus días libres o, ahora con la proliferación de los móviles con cámaras, a que alguien suba una foto en las redes sociales.

5El viernes, el regreso de los Reyes a España

Pese a que no se sabe dónde ni cuándo se marcharon Felipe y Letizia junto a sus hijas para ser simplemente una familia de turistas más, sí que se conoce cuándo regresarán. En la agenda oficial de la Casa Real ya tienen prevista una cita. Será el próximo viernes 17 de agosto en Barcelona, donde Sus Majestades presidirán un acto en recuerdo a las víctimas por los atentados terroristas del pasado año en Cambrils y la Ciudad Condal.

4¿Se volverán a marchar?

Se desconoce si después de este acto retomarán sus vacaciones o si, por el contrario, se despiden de sus días de asueto para volver a ofrecer su mejor imagen al pueblo en un sinfín de actos públicos e institucionales.

3El secretismo, lo único que se daba por sentado

Si hay algo que desde los medios de comunicación teníamos en cuenta sobre las vacaciones privadas de los Reyes es que iban a ser secretas. Eso no se contradice con el compromiso que el Rey Felipe contrajo con el pueblo cuando tomó posesión del trono: “La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, su aprecio, su respeto y su confianza”. Eso sí, cuando llega el momento de disfrutar de unas vacaciones, se baja el telón y no hay comunicación oficial posible, como así responden en Zarzuela al ser preguntados sobre el destino de los Reyes.

2Nombres falsos, su estrategia favorita

Es conocido el gusto de los Reyes por utilizar nombres falsos cuando quieren reservar mesa en algún restaurante o habitación en un lujoso hotel alejado del mundo. El objetivo es no dejar rastro de los sitios por los que pasan y, más aún, evitar que cualquier individuo con malas intenciones conozca sus movimientos de antemano. En esta cuestión prima más la seguridad. De hecho, nunca viajan solos, siempre les acompaña un grupo de escoltas, que tratan de mantener la distancia para hacer más llevaderas sus vacaciones en familia.

1¿Cuáles son sus destinos favoritos?

Felipe y Letizia no suelen alejarse mucho del Mediterráneo, aunque no les verás tratando de hacerse un hueco en una concurrida playa de levante. Sus viajes anteriores nos pueden dar una pista sobre dónde se encuentran actualmente. Recordemos el año que recorrieron la costa de Croacia a bordo de la goleta Dolce Vita o cuando confiaron en la tranquilidad de la playa italiana de Torre Lapillo, al sur del país –aquí fueron pillados por una turista española-. Se ha hablado de destinos más exóticos y recónditos, pero nunca se ha sabido a ciencia cierta si son ciertos o forman parte de la leyenda estival.