Los Reyes finalizan sus vacaciones más oficiales, tras confirmarse al fin el paradero del Rey Juan Carlos, asunto que les ha sobrevolado como incómodo telón de fondo.


Atípico, posiblemente ha sido esta la palabra más repetida para referirnos al veraneo de la Familia Real en Mallorca. Y lo ha sido. Al contrario que en otras ediciones de las «vacaciones oficiales», en esta ocasión no ha habido cenas ni visitas al Real Club Náutico de Palma, no ha habido regatas ni salidas al cine o al ballet con las niñas, ni posado en Marivent ni recepción en La Almudaina… Los Reyes Felipe y Letizia  se han dedicado fundamentalmente a trabajar en los 11 días de estancia en la isla balear. Todas sus apariciones públicas han estado relacionadas con actividades de promoción del turismo y la economía insulares y culminan, precisamente, esta tarde en Ibiza. Justo un par de horas después de comunicarse, al fin, el paradero exacto del Rey Juan Carlos, quien confirma que está en Emiratos Árabes Unidos.

Después del viaje de la semana pasada a Menorca, los Reyes también han querido acercarse a la isla pitiusa y completar el círculo balear. Nunca antes en el marco de sus vacaciones lo habían hecho, al menos a título público. De nuevo, como hace unos días, ha sido una escapada solo para dos, sin sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, por cierto la otra protagonista involuntaria del verano por su lesión en la rodilla. Con ellas inauguraron estos días de verano visitando la localidad de Petra tras los pasos de su ilustre vecino Fray Junípero Serra y, posteriormente, acudieron a un centro socioeducativo en el barrio palmesano de Son Roca. Aparte de esas dos citas, ya no hemos vuelto a ver a las hermanas.

Don Felipe y Doña Letizia han aprovechado su tiempo en Ibiza, comenzando la visita en el Museo Monográfico y la Necrópolis de «Puig des Molins», en Eivissa, la mejor conservada del Mediterráneo y hogar de la diosa Tanit. A continuación se han desplazado a la localidad de Sant Antoni de Portmany (San Antonio Abad), la segunda más turística de la isla. Allí han recorrido el paseo marítimo y algunas calles. Se han parado ante una muestra de artesanía local en el Passeig de ses Fonts y han disfrutado de una demostración de las embarcaciones tradicionales y los utensilios de pesca en el muelle de los Pescadores. Por último, frente a la parroquia han sido testigos de una colla pagesa, un baile típico local.

Pese al repunte generalizado de contagios por la Covid-19, las autoridades valoraban muy positivamente la presencia de los Reyes en la isla para dar la sensación de una mayor normalidad y seguridad. Ibiza es un destino mundialmente conocido, objeto de deseo de la ‘gente guapa’ por excelencia, pero también mucho más que playas y yates, como han querido incidir los Reyes en su visita a varios enclaves fundamentales de su patrimonio histórico y cultural.

En el plano personal, no podemos obviar la gran pregunta que ha sobrevolado durante todas estas jornadas: ¿dónde está el Rey Juan Carlos? Exactamente hoy se han cumplido dos semanas desde que el emérito anunciase a través de una carta oficial su «meditada decisión» de trasladarse fuera de España en estos momentos. Tras muchas cábalas y apuestas, el diario digital NIUS publicaba una fotografía que lo situaba en Abu Dabi. Sin embargo, no ha habido confirmación oficial sobre su paradero hasta esta misma tarde, cuando el emérito ha dado orden a La Zarzuela de que comunicase que se encuentra desde el pasado 3 de agosto en Emiratos Árabe Unidos. Una forma de ahorrarle a Don Felipe las constantes preguntas al respecto durante sus salidas por las Baleares, a las que siempre respondía con un discreto silencio. Así se despiden los Reyes y sus hijas de sus vacaciones, a las que de momento pondrán fin mañana mismo cuando, según anunció la Casa Real, regresen a Madrid.