Los Reyes Felipe y Letizia afrontan hoy una jornada complicada, muy dura a nivel emocional. Visitan la isla de La Palma, que vive conmocionada desde el pasado domingo por la erupción del volcán de Cumbre Vieja, lo que ha obligado a evacuar a unas 6.000 personas fuera de sus hogares y sus medios de vida. Hoy los Reyes han viajado hasta allí para conocer de primera mano la situación y mostrarles su apoyo y solidaridad.

La visita, en la que les ha acompañado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comenzado en El Fuerte de Breña Baja, un acuartelamiento militar que está sirviendo como lugar de acogida para los afectados (sobre un centenar de ellos).

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En el patio del cuartel han tenido los primeros contactos con las personas desplazadas, comenzando el saludo con un grupo de ancianos en sillas de ruedas. Don Felipe y Doña Letizia han intercambiado unas palabras de consuelo con ellos en estos momentos tan duros y se han interesado en cómo y dónde están pasando estos días.

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Se estima que alrededor de 200 casas han sucumbido ya bajo la lava, que deja a su paso un rastro de destrucción desolador ante el que nada se puede oponer. Solo queda ofrecer amparo y herramientas de futuro a todos aquellos que tuvieron que salir corriendo prácticamente con lo puesto y que lo han perdido todo.

Casa de S.M. el Rey.

A continuación, Sus Majestades se han trasladado hasta la sede del Cabildo de La Palma, donde se han reunido con el comité del PEVOLCA (Plan de Emergencias Volcánicas de las Canarias). Después han acudido al Puesto de Mando Avanzado (Centro de Interpretación Caldera de Taburiente) para hablar con responsables de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de Protección Civil que están trabajando sobre el terreno.

La visita ha terminado comprobando ‘in situ’ las consecuencias del volcán. Han recorrido el pueblo de Todoque, la localidad que ahora mismo sufre la punta de la colada de lava. Los Reyes se han encontrado con sus vecinos, a los que han transmitido un mensaje de esperanza.

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El monarca ha aprovechado también para pronunciar unas palabras ante los medios: «Costará mucho volver a la normalidad pero La Palma saldrá adelante», ha dicho. La Reina, por su parte, aseguraba haber vivido este día «con mucha tristeza y un gran dolor. La capacidad de ponerse en la piel de todas estas personas es lo que nos va a hacer crecer como sociedad. Todos nos han dicho ‘no nos olviden’. Ese es el mensaje más importante».

Los Reyes han mostrado su preocupación por lo que está ocurriendo, han trasladado su afecto y han agradecido el incansable trabajo de los servicios de emergencia y los servicios de atención sanitaria. Desde el pasado domingo Don Felipe se encuentra al tanto de cómo evoluciona este desastre natural, en contacto con el Gobierno y las autoridades insulares, y ya desde el primer momento transmitió un mensaje de ánimo a todos los afectados. Afortunadamente no hay que lamentar pérdidas personales.

El Instituto Volcanológico de Canarias estima que la erupción en La Palma puede durar entre 24 y 84 días.