Los Reyes Felipe y Letizia viajan a la vecina Menorca durante sus vacaciones oficiales en Mallorca. Sus hijas, Leonor y Sofía, se han quedado en Marivent.


Este verano en Mallorca está siendo muy diferente para la Familia Real, tanto que apenas tienen días libres entre sus compromisos previstos. Pero así lo piden estos tiempos y los Reyes Felipe y Letizia se han puesto en la primera línea para tratar de ayudar desde su posición. En ese sentido se enmarca la visita de hoy a Menorca. Esta vez no les han acompañado en sus actividades sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, cuya presencia no estaba anunciada por Casa Real, como sí hicieron el pasado lunes a la localidad de Petra y al día siguiente en un centro socioeducativo de Palma. 

Acompañados desde la capital palmesana por la presidenta del Gobierno balear, Francina Armengol; y por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, los Reyes han aterrizado en el aeropuerto de Mahón poco antes del mediodía. Desde ahí se han trasladado a la Cooperativa Insular Ganadera (COINGA), en Alaior, la mayor productora del queso emblemático de la isla de Menorca, constituida en 1966 tras la unión de diversos ganaderos de la isla. Allí han saludado a un grupo de personas que portaban banderas y pancartas de apoyo, en una de las cuales se leía: «España os quiere».

Durante su visita se han asomado tras unas ventanas sobre la planta y han podido ver las distintas zonas de su producción: las salas de amasado, cuajado, oreo, secado y empaquetado, completada con una cata de productos lácteos de Menorca, entre ellos el nuevo queso que lleva el nombre de «la isla del Rey». A continuación, han mantenido un encuentro con los representantes y trabajadores de la Cooperativa y del Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Queso de Mahón-Menorca. Este queso de vaca, cuadrado y con aristas redondeadas, se elabora según tradiciones ancestrales que se remontan al año 3000 a.C, siendo uno de los pilares en los cuales se sustenta parte de la historia y tradición ganadera y culinaria de Menorca.

Posteriormente Don Felipe y Doña Letizia han cambiado las tornas por una actividad cultural y se han acercado hasta la Naveta des Tudons, la edificación más antigua de Europa, declarada Bien de Interés Cultural y ejemplo de la cultura talayótica prehistórica de Menorca, además de ser candidata a ser designada Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La Naveta de Tudons, que significa «La nave de las palomas torcaces», es el monumento funerario colectivo más emblemático de la cultura talayótica de Menorca y datado entre los siglos VIII y XIII. Su peculiar forma de nave invertida le da nombre y cuando fue restaurada, a mediados del siglo XX, se encontraron restos de al menos 100 individuos y objetos de la época. En 2018 el monumento fue atacado con pintadas en 81 de sus piedras, que han tenido que retirarse. Cuenta la leyenda que fue construido por un gigante compitiendo con su hermano por el amor de una mujer…

Aquí han terminado los Reyes Felipe y Letizia su escapada a la vecina Menorca, no sin antes dar un pequeño paseo ‘solo para dos’ en Ciutadella, donde se han quedado a comer. Antes han recibido el cariño (y de fondo también alguna protesta) de los menorquinos, han entrado en alguna tienda y hasta le han regalado dos abanicos a la Reina. ¿Para sus hijas?

No han aparecido Leonor y Sofía, quienes seguro que estaban deseando salir del palacio de Marivent y darse una vuelta por otros lugares, que para eso son vacaciones. El próximo lunes tocará Ibiza, en la que los Reyes visitarán el Museo Monográfico y Necrópolis de “Puig des Molins”, en Eivissa; y la localidad de Sant Antoni de Portmany (San Antonio Abad). ¿Habrá sorpresa para Leonor y Sofía?