La reina, de 95 años, ha suspendido su asistencia a la cumbre del clima COP26, que comienza este fin de semana en Glasgow (Escocia).


Malas noticias para Isabel II. La soberana del Reino Unido tendrá que volver a tomarse unos días de descanso. Sus médicos le han aconsejado que pare y se tome un tiempo para recuperarse de su reciente ingreso secreto en un centro hospitalario. Por ello, no estará presente en la COP26 el próximo lunes. Cabe recordar que la noche del pasado miércoles, la reina pasó estuvo ingresada en el hospital privado King Edward VII de Londres. Allí le realizaron “pruebas preliminares” después de que le aconsejaran “guardar reposo”, aparcar su agenda oficial y no viajar como tenía previsto a Irlanda del Norte.

Hace apenas unas horas, la regente se reincorporaba al trabajo para reunirse mediante videoconferencia -desde el Castillo de Windsor– con el embajador de Corea del Sur, Gunn Kim, y a HeeJung Lee, que se encontraban en una sala del Palacio de Buckingham. Después, ha continuado atendido de manera telemática al embajador de Suiza, Markus Leitner, acompañado por su esposa, Nicole, quienes se encontraban el mismo salón que su homólogo surcoreano. En las imágenes oficiales que ha compartido palacio de ese momento se podía ver a Isabel II con buen aspecto, sonriente, ataviada con un vestido de color amarillo.

«Ha decidido con pesar que no viajará a Glasgow», informan desde Buckingham

Sin embargo, poco después de su regreso a sus obligaciones volvían a trastocarse sus planes. Sus médicos le han pedido que anule sus compromisos de agenda para dedicarse a reposar. En un escueto comunicado, el Palacio de Buckingham ha informado que la monarca está «decepcionada» por no poder asistir a la Cumbre del Clima que arranca en Glasgow (Escocia) este fin de semana. «Ha decidido con pesar que no viajará a Glasgow» el próximo lunes, como tenía previsto, para presidir la ceremonia de recepción de los líderes mundiales convocados a la reunión climática, también conocida como COP26.

Este nuevo y forzoso parón en su agenda supone la segunda vez que Isabel II decide hacer caso a los médicos que siguen su evolución. Estos le sugirieron que suspendiera su viaje a Irlanda del Norte el pasado 20 de octubre y le aconsejaron que se «tomara un descanso» ante los evidentes signos de cansancio que ha mostrado a sus 95 años.

La reina tenía previsto estar en Glasgow el 1 de noviembre

Isabel II tenía previsto presidir el 1 de noviembre en Glasgow a la recepción oficial ante más de 120 líderes mundiales en la COP26. En principio tenía previsto ofrecer un discurso centrado en el cambio climático de manera presencial. Ahora, ante este inesperado giro en su calendario de trabajo, pronunciará unas palabras a distancia.

Gtres

La ausencia de la Reina ha hecho temblar al Gobierno de Boris Johnson, pues se teme que haya consecuencias negativas ante las bajas de última hora en la Cumbre del Clima.  El presidente ruso Vladimir Putin ha confirmado que no estará en Glasgow. Además, varios medios británicos han señalado que el presidente chino Xi Jinping tampoco estará, aunque esto no ha sido confirmado de manera oficial.

El Príncipe de Gales participará en la COP36 en Glasgow

Ante la no asistencia de la soberana, la máxima representación de la Casa Real corresponderá a su hijo, el Príncipe Carlos, que ya participó en la cumbre del clima de París y este año pronunciará un discurso esta vez ante miles de delegados procedentes de todos los rincones del mundo.

La pasada semana, la reina fue examinada por especialistas en el hospital privado King Edward VII, en el centro de Londres, el mismo centro en el que estuvo ingresado su marido, Felipe de Edimburgo, antes de fallecer el pasado mes de abril a los 99 años. Tras recibir el alta, su portavoz informó de que la reina se encontraba «bien» y con «buen ánimo».

La prensa británica ha criticado con dureza el secretismo con el que Buckingham ha gestionado los asuntos relacionados con la salud de la reina. Porque, como suele suceder siempre que hay oscurantismo sobre un asunto de máximo interés, su paso por el hospital ha generado todo tipo de especulaciones sobre su estado. Según ha revelado el diario británico ‘The Times’, los médicos de Isabel II le han aconsejado, entre otras cosas, que deje de tomar alcohol (le encanta tomar una copita de Martini cada noche), que deje de ver televisión a altas horas de la noche y que procure reducir sus encuentros con otras personas en almuerzos y comidas.