Los Reyes, don Felipe y doña Letizia, han acudido a una residencia de Navarra, pero han sido recibidos con una manifestación política en contra de su presencia.


La agenda de los Reyes no cesa. Ni el rey Felipe ni la reina Letizia han dejado de lado su incesante trabajo contra el Covid-19 ni tampoco sus visitas por las diferentes comunidades españolas. Este lunes ambos debían acudir a Navarra, concretamente a Cizur Menor, a la residencia Ramón y Cajal de Aspace, asociación que trabaja para ayudar contra la parálisis cerebral y a favor de las personas que la padecen, y así ha sido. Su visita daba comienzo a las 11.15 de la mañana, aunque está previsto que esta continúe a lo largo de la mañana en Das-Nano, sin embargo, esta cita no ha resultado del todo apacible para ellos. Así figura en redes sociales y en algún medio local que ha incluido imágenes de los alrededores, pues en las inmediaciones se han concentrado varias personas con carteles que dejaban clara su opinión sobre ambos así como sobre la institución que representan. «Fuera monarquía», decían varios carteles cuyas imágenes han circulado a lo largo de la mañana a través de redes como Twitter.

Pero los carteles no ha sido lo único a lo que don Felipe y doña Letizia han tenido que hacer frente en su visita a la Comunidad Foral. Y es que en esta concentración había varias personas que a través de sus palabras reflejaban que no estaban en absoluto satisfechos con su visita, ya que se escuchaba a varios de ellos gritar al unísono el mismo mensaje en su contra. Varios partidos vascos se habían convocado en Twitter, anunciando que harían una manifestación en contra de la presencia de los Reyes, los cuales, por cierto, han mantenido la compostura en todo momento.

Robert Smith

Su despedida de Navarra no ha sido por todo lo alto. A pesar de que el look de la reina Letizia no quería hacer ni mucho menos ruido, ya que la Reina se había decantado por recuperar piezas que anteriormente había lucido, ha sido imposible que la visita de ambos pase desapercibida. Esta ha sido una de sus últimas paradas en su gira por España, la cual tiene como finalidad visitar diferentes sectores en la recuperación de su actividad tras la pandemia que se ha vivido en nuestro país.

Robert Smith

En este momento la Monarquía no pasa por su mejor momento. Meses después de que el rey Felipe renunciara a la herencia de su padre, el rey Juan Carlos, y le retirara también su asignación, son muchas las miradas puestas en padre e hijo. Fue a finales del mes de junio cuando la Casa Real dio a conocer la información económica del ejercicio del 2019 y la ejecución presupuestaria del primer trimestre del 2020. En el documento que recogía dichas cifras se detallaba lo que Don Juan Carlos ha dejado de ganar. «En virtud de la decisión de SM el Rey de 15 de marzo de 2020, el Rey Don Juan Carlos, ha dejado de percibir, a partir de dicha fecha, la asignación fijada en los Presupuestos de la Casa. Esta decisión implica, en términos presupuestarios, un decremento de las cantidades a satisfacer por este concepto de 161.036,34 euros sobre el importe anual previsto», reza el documento.

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El rey emérito, que está siendo investigado por la Fiscalía del Supremo por supuestos delitos fiscales y de blanqueo de capitales, ya no percibe asignación alguna, tal y como anunció su hijo hace algunos meses, al inicio de la crisis sanitaria. La noticia se hizo pública días después de que se cumplieran los ocho años de reinado de Felipe VI y la reina Letizia. Aunque el rey Juan Carlos trató de evitar ser noticia a lo largo de las últimas semanas, lo cierto es que don Juan Carlos ha estado en boca de todos desde que salió a la luz la noticia de la renuncia a su herencia. El pasado 15 de marzo, un día después de ser decretado el Estado de Alarma, Casa Real anunciaba que el rey emérito dejaba de recibir la asignación oficial que tiene fijada en los presupuestos generales del Estado. Poco después, a comienzos de junio, se conoció que la Fiscalía del Tribunal Supremo asumía la investigación de un presunto caso de cohecho por unas comisiones ilegales que podría haber recibido el monarca por la adjudicación a un consorcio de empresas españolas en la construcción del AVE a La Meca. Un tema que lo ha puesto, una vez más, en el ojo del huracán.