Bromas en los salones de Marivent, regatas en la bahía de Palma, cenas en el puerto, visitas de personalidades ilustres… Las vacaciones baleares de la Familia Real desde el Rey Juan Carlos hasta el Rey Felipe nos ponen nostálgicos.


La Familia Real española a partir del Rey Juan Carlos tiene en Mallorca su retiro oficial de vacaciones de verano. Fue el propio Gobierno insular el que, en su momento, ofreció al anterior Jefe del Estado el palacio de Marivent para uso y disfrute de los suyos cuando se encontrasen en la isla balear. Lo aceptaron y el resultado ha sido décadas de veraneos reales que nos han dejado imágenes impagables. Desde Don Juan Carlos y Doña Sofía con sus tres hijos hasta ahora con los Reyes Felipe y Letizia con sus dos hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

Estos llegan hoy mismo según las previsiones a Mallorca para pasar estas vacaciones tan especiales, y no solo porque supongan el deseado tiempo de descanso de sol y mar. La tormenta provocada por la decisión del emérito de marcharse de España arrastra olas imprevisibles. Mientras tanto, desde aquí vamos a recordar algunos de esos momentos que marcaron la edad dorada de la monarquía en nuestro país.

Tiempos felices en los que se sucedían los diferentes posados oficiales en Marivent, una tradición gracias a la cual vimos crecer ante nuestros ojos a las Infantas Elena y Cristina y al entonces Príncipe Felipe. De niños a adolescentes y posteriormente a adultos casados y con hijos. Llegaron los yernos y la nuera, hoy la Reina Letizia, y luego los nietos reales, con Froilán a la cabeza, que daban sus primeros pasos por sus jardines haciendo las delicias de los abuelos.

Años también en los que Marivent abría sus puertas y donde los Reyes Juan Carlos y Sofía se convertían en excelentes anfitriones para ilustres personalidades del mundo. Míticos fueron aquellos veranos en los que el príncipe Carlos de Inglaterra y Diana de Gales con sus dos hijos, Guillermo y Harry, disfrutaban de unos días en la isla. El primero fue en 1986 y se repetiría cuatro veces más hasta 1990. El rey Hussein de Jordania, Constantino de Grecia (hermano de Doña Sofía), los reyes Alberto y Paola de Bélgica, Michelle Obama y su hija menor… han sido sucesivamente invitados a esta residencia impulsando así su proyección internacional.

Aquellos días de verano en las Baleares transcurrían entre largas jornadas de deporte, marcadas por la práctica de la vela, toda una pasión para los Borbones, quienes participaban como uno más durante la habitual Copa del Rey de Vela. Don Juan Carlos se ponía a la caña del mítico Bribón con sus compañeros. Más tarde le seguirían sus hijos Felipe y Elena. La Familia Real también se dejaba ver a bordo del yate Fortuna, de los que llegó a haber cuatro embarcaciones a lo largo de los años. El último fue un regalo de los empresarios en el año 2000, pero el Rey renunció a su uso en el año 2013, pasando entonces a Patrimonio Nacional y posteriormente fue vendido.

Aparte de navegar los Reyes y sus hijos hacían excursiones por la isla, iban de compras a tiendas y mercadillos, salían a cenar en familia o con amigos a Puerto Portals… La sociedad balear estaba encantada de que la realeza diera brillo y esplendor a su isla. En 2014 el Rey Felipe tomó el testigo al frente tras su proclamación reduciendo el posado oficial en Marivent al «núcleo duro», es decir, los Reyes y sus hijas. También la estancia se ha reducido, oscilando entre una semana y 10 días. Eso sí, la presencia de Doña Sofía ha sido constante y muy apreciada. Dicen que la soberana emérita desearía ‘retirarse’ a vivir en Marivent. Algo tendrá.