Hace unas semanas, Letizia se volvió a enfundar en su falda realizada con un mantón de manila pero, ¿cúal es la verdadera historia de este traje?


Hace unas semanas, concretamente el pasado 15 de mayo, la Reina Letizia reapareció enfundada de nuevo en la falda que se realizó con un mantón de manila, regalo que recibió en el año 2004 por su boda con el entonces Príncipe Felipe. Esta falda la estrenó en octubre de 2019 y hace escasas semanas se la volvió a poner. Pero, al parecer, a la creadora de esta espectacular pieza no le hizo ninguna gracia que la Reina la reinventara y la convirtiera en un delicado conjunto compuesto por una falda por debajo de la rodilla, en verde agua y con bordados en color marfil y una blusa de seda en color perla con el cuello camisero y los puños confeccionados a juego con la falda.

La bordadora del mantón de manila del conjunto de Letizia se echó a llorar al ver la falda

La primera vez que vimos este espectacular traje, conocimos que el artífice de la pieza fue diseñada en exclusiva por Duyos, pero poco después se descubrió que era un Mantón de manila original, regalo de su boda. Ángeles Espinar, artesana que trabajó en el bordado de la prenda, no se pudo creer cómo terminó la pieza que ella mismo bordó. Tal y como adelantaron en ‘Socialité’, Ángeles «rompió a llorar al ver que la Reina ha destrozado su regalo», aseguran en el programa.

Además, tal y como recoge ‘Vanitatis’, la bordadora del mantón de manila tuvo la oportunidad de conocer a la Reina Letizia y preguntarle por el mismo y si lo había utilizado en algún momento. La respuesta de la Reina fue que todavía «no había encontrado la ocasión«. Una respuesta que no sentó nada bien a la señora quien se llevó un gran disgusto al comprobar que el mantón de manila que ella mismo había bordado con mucho cariño y esmero, había sido convertido en este conjunto compuesto por blusa y falda, obra de Duyos.

La hija de Ángeles Espinar se puso en contacto con la Casa Real

Pero la historia todavía no termina aquí. María José Sánchez, hija de Ángeles Espinar, incluso se atrevió a mandar una carta al Palacio de La Zarzuela para mostrar su malestar sobre el rediseño de esta obra de arte. Desde Casa Real quisieron responderle con una disculpa en nombre de la Reina, además de revelar el desconocimiento total «de que se tratara de tal joya y que estuviera realizado y bordado a mano, precisamente por eso se optó por reoptimizarlo”.

Tal y como hemos dicho anteriormente, la última vez que se lo vimos a la Reina Letizia fue en el acto de entrega de las acreditaciones a los nuevos embajadores de la 9ª edición de ‘Embajadores Honorarios de la Marca España‘, un acto que ha tenido lugar en el Palacio Real de El Pardo y donde Felipe incluso ha dado un discurso