La Reina Letizia ha disfrutado de una jornada con jóvenes estudiantes en Haro (La Rioja). Ha terminado haciéndose fotos con todo aquel que se lo ha pedido.


La Reina Letizia ha estado hoy en Haro (La Rioja) para inaugurar oficialmente el nuevo curso escolar de Formación Profesional. Para ello han elegido el I. E. S. Ciudad de Haro, donde ha sido recibida a lo grande. Para empezar, un grupo de estudiantes la esperaba con una gran pancarta en la que se podía leer «Bienvenida». A partir de ahí, Letizia se ha dado un auténtico baño de masas entre los más jóvenes.

Robert Smith.

Después de proceder al descubrimiento de la placa, Letizia ha recorrido las instalaciones del centro y el renovado edificio María Díaz. Allí se ha interesado por los distintos cursos que se imparten, como el aula de Empresa, de Soldadura y el recién estrenado Primer Grado Superior de Vitivinicultura, como no podía ser de otro modo estando en tierras riojanas. La Reina ha atendido a unas prácticas de cata de uvas. En su parada en el taller, los alumnos le han regalado una pieza metálica hecha con el torno y los alumnos con Necesidades Educativas Especiales también le han entregado un obsequio.

Casa de S.M. el Rey.

Posteriormente Letizia ha vuelto a salir al exterior, donde cientos de estudiantes estaban deseando tener un contacto más cercano con ella. ¡Y vaya si lo han tenido!

Tras hacerse la habitual foto de familia, rodeada del personal y algunos estudiantes, la Reina se ha soltado más y se ha acercado hasta las vallas. Se escuchaban los vítores entusiastas y las llamadas de reclamo, a los que ella ha estado encantada de corresponder, tal y como hemos podido comprobar.

Robert Smith.

Relajada y dedicándoles su tiempo, Letizia se ha mostrado feliz de poder intercambiar algunas preguntas con los chicos y chicas, interesándose por el curso en el que estaban, por su tipo de estudios, lo que les gustaba… Todos ellos eran adolescentes cercanos en edad a sus propias hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

El momento que no podía faltar era el de los selfies. Después de tanto tiempo sometidos a restricciones sanitarias, parece que ahora nos vamos acercando más. Eso sí, siempre con la mascarilla puesta. Una vez que uno de los jóvenes ha roto la barrera, todos se han lanzado detrás. Las peticiones de fotografías se han sucedido una tras otra, y Letizia no ha tenido inconveniente en aceptarlas con gusto.

Móvil en alto, sonrisa… Incluso ha comprobado el resultado con algunos de ellos mirando en la pantalla de su teléfono. Mientras tanto, el resto continuaban haciendo fotos para captar el momento. No todos los días se tiene cerca a un miembro de la realeza. Todos los que han querido se han llevado un bonito recuerdo junto a la Reina de España. Y para Doña Letizia ha sido una jornada divertida y llena de entusiasmo juvenil.