El pasado viernes, el matrimonio viajó en coche a Cataluña donde permanecerá hasta el próximo jueves.


 

Hace tres semanas, Iñaki Urdangarin volvía a vivir un mazazo cuando la Audiencia de Palma le negó su semilibertad. Continúa cumpliendo condena en la prisión de Brieva, Ávila, desde junio de 2018 por el caso Nóos. Más de dos años en los que su principal apoyo ha sido su mujer, la infanta Cristina. Ahora ha trascendido que el matrimonio ha realizado un viaje secreto a Barcelona.

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La hija del rey Juan Carlos recogió a su marido el pasado viernes por la tarde después de que este cumpliera con su labor como voluntario en el ‘Hogar Don Orione’ situado en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. Ambos emprendieron el rumbo a Barcelona para pasar unos días, tal y como publica ‘Vanitatis’. Realizaron el trayecto en coche y tienen pensado permanecer en Cataluña hasta el próximo jueves.

En otras ocasiones, hemos visto a Iñaki Urdangarin disfrutar de sus seis días de permiso en Vitoria donde vive su madre, Claire Liebaert. Sin ir más lejos, el pasado mes de julio se dejaba ver paseando por la capital alavesa junto a su mujer y sus hijos, Juan Valentín e Irene. Esta vez, han optado por cambiar el destino, el mismo que eligieron durante el pasado mes de septiembre.

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Además, Barcelona es la ciudad en la que reside su hijo Pablo, de 19 años, desde hace tan solo unos meses. El joven ha seguido los pasos de su progenitor en el mundo del balonmano y milita en las filas del Club Handbol Esplugues. Precisamente cuando regresó a la Ciudad Condal se instaló en la casa de su tía, Ana Urdangarin.

Según lo trascendido, la pareja ha querido mantener en absoluto secreto este desplazamiento para evitar los focos de la prensa. El matrimonio busca, ante todo, vivir unos días tranquilos y poder desconectar. Para ello habrían decidido no alojarse en Barcelona, una ciudad que conocen bien y donde vivieron durante años, sino a 34 kilómetros de la Ciudad Condal, concretamente en Mataró, capital del Maresme.

El ansiado tercer grado

Iñaki Urdangarin continúa interno en régimen de segundo grado. Cabe recordar que fue condenado a cinco años y cinco meses de prisión por delito continuado de prevaricación, fraude a la Administración Pública, tráfico de influencias y dos delitos contra la Hacienda Pública. Los magistrados no se lo concedieron porque consideraron que «la conducta global del interno una evolución suficientemente favorable, por el momento, que permita inferir una capacidad para llevar en lo sucesivo un régimen de vida en semilibertad, siendo precisa la consolidación de la evolución personal del mismo».

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Su abogado, Mario Pascual, vaticinaba que el tercer grado tardará en llegar, pero que cuando lo obtenga podrá acudir al ‘Hogar Don Orione’ todos los días y solo tendrá que ir a la cárcel a dormir. En declaraciones a RAC1 aseguró que había recibido «un trato diferente» a otros implicados en el caso Nóos con penas similares, y se mostró molesto porque dijo a él se le había perjudicado. El próximo mes de diciembre, Urdangarin tendrá una nueva revisión de grado, una resolución que se dará a conocer a principios del año que viene. Además, en mayo de 2021 ya habrá cumplido la mitad de su condena por lo que le correspondería el tercer grado.

Respecto a los planes de futuro de la familia, mucho se ha especulado con que puedan pasar por fijar su residencia en Cataluña. Se barajó la posibilidad de que podrían optar por Mataró, una localidad mucho más discreta que Barcelona. Estar cerca de su hijo sería un importante aliciente y allí guardan grandes amigos de la época en la que residieron en el barrio de Pedralbes. Por el momento, todo son incógnitas y se desconoce qué planes tienen.

Los últimos meses han sido especialmente complicados para Iñaki Urdangarin quien también se ha visto afectado por la crisis sanitaria del coronavirus guardando la cuarentena en la cárcel de Brieva. Cuando se reincorporó a su puesto como voluntario el pasado mes de julio fue testigo de un brote en el centro pocas semanas después. Tuvo que someterse a un test e incluso vio cómo se suspendían las clases que le permitían darse un respiro y desconectar durante, al menos unas horas de la prisión durante tres días por semana. Una decena de personas que, en su mayoría eran asintómaticas, dieron positivo. Sin embargo, Iñaki Urdangarin dio negativo tras someterse a la PCR.