Abrazados en la nieve de Saint Moritz, el príncipe Felipe de Grecia y Nina Flohr dan la ‘sorpresa’ casándose en la intimidad. Pero no faltan sus primas españolas…


El primo del Rey Felipe, su tocayo, Philippos o Felipe de Grecia para nosotros, se ha casado con su prometida, Nina Flohr. Una boda real que poco ha tenido que ver con las convenciones habituales, pero perfectamente acorde con los tiempos de la Covid-19. Eso sí, aunque no haya sido esplendorosa en el sentido tradicional, ha estado llena de romanticismo, como lo demuestra la primera imagen de los novios. Abrazados, sonrientes, felices posando en un entorno nevado. El enlace se celebró el pasado sábado, a las 11 de la mañana, pero no ha sido hasta ahora cuando se ha desvelado el gran ‘secreto’.

La boda tuvo lugar en Suiza, en el exclusivo hotel Badrutt’s Palace, en la estación de esquí de Saint Moritz. A la misma acudieron pocos, pero selectísimos invitados, como sus familiares más cercanos y poco más, encabezados por Constantino y Ana María de Grecia, padres del novio. Entre ellos figuraban la Infanta Cristina y su hija, Irene Urdangarin, quienes al final fueron las únicas representantes de la realeza española, seguramente por el hecho de que residen en el país helvético. La hija de los Reyes Juan Carlos y Sofía es prima hermana del novio, sobrino carnal de la soberana emérita, y además se da la circunstancia de que desde siempre mantienen unos fuertes lazos sentimentales.

SELECTOS INVITADOS

Las restricciones debido a la pandemia han impedido celebrarla con más pompa y más invitados, pero lo importante es que no faltaron los más allegados. La ceremonia se celebró por lo civil en uno de los salones del hotel ante la sola presencia de dos testigos, los respectivos padres de los contrayentes, Constantino de Grecia y Thomas Flohr. El exmonarca heleno, hermano de la Reina Sofía, asistió en silla de ruedas.

Tras darse el «sí, quiero» se reunieron con el resto de sus familiares, entre los que se encontraban los hermanos del novio y sus sobrinos. Se vio al príncipe Pablo y su esposa, Marie Chantal Miller, con sus hijos: Olympia, Constantino, Achileas y Odysseas; y también estaban el príncipe Nicolás y su mujer, Tatiana Blatnik; y la princesa Theodora, quien por cierto también está a la espera de celebrar su boda con el abogado Matthew Kumar.

Felipe, de 34 años, y Nina, de 33, anunciaron su boda el pasado septiembre, después de comprometerse ese verano en la isla griega de Ítaca. Lo que nadie esperaba es que la llevaran a cabo tan pronto y casi por sorpresa. Al igual que otros ‘royals’, como Beatriz de York, la pareja quizás ha visto el momento propicio para unir sus vidas sin más condicionantes y no esperar más. No obstante, la novia ha dejado una pista más. Al compartir la foto de su enlace en sus redes sociales, la joven ha escrito: «Recién casados (civilmente)». Ese matiz, «civilmente», hace sospechar que la pareja también se casará por la Iglesia, cuando los tiempos sean más seguros y puedan reunir al resto de su familia y amigos. O sea, que esta sería la ‘primera’ de sus bodas.

Nina Flohr es hija del magnate Thomas Flohr, fundador de Vista Jet, una empresa de aviones privados, para la que ella trabaja como directora creativa. Por cierto, el padre puso a disposición de la Familia Real griega su flota para trasladarles desde sus diversos puntos.