El medio británico ‘The Telegraph’ señala que los actuales reyes de España viajaron por el mundo con el seudónimo de señor y señora Smith.


El 22 de mayo de 2004, don Felipe y doña Letizia se daban el «sí, quiero» en una boda de cuento de hadas que dejó pegado frente al televisor a toda la ciudadanía española. Un día después del mágico enlace, los entonces príncipes de Asturias empezaban su luna de miel y recorrían la geografía española.

Cuenca, Teruel, Zaragoza y Navarra fueron algunas de las ciudades que los ahora reyes de España visitaron. Sin embargo, pese a que no hay constancia de ello, el hijo de don Juan Carlos y la periodista también pusieron rumbo a algunos destinos paradisíacos. La India, China e incluso México, pasando por Tailandia y Jordania, fueron algunos de los países que por aquel entonces se rumoreaba que visitaron. Hasta ahora. 16 años más tarde, ha salido a la luz todos los detalles de la idílica, secreta y millonaria luna de miel de Felipe VI y Letizia.

Josep Cusí, empresario catalán y amigo de don Juan Carlos, se encargó de pagar una parte de la luna de miel secreta de los ahora reyes de España, según ha publicado ‘The Telegraph’. El diario británico asegura que el viaje de novios está valorado en medio millón de dólares, de los cuales 269.000 de 467.000 dólares financió el empresario. Además, insisten en que el empresario catalán actuó como testaferro del ahora rey emérito. Asimismo, hacen hincapié en que el viaje de bodas dio comienzo después de que Felipe y Letizia asistieran a una boda real en Jordania.

La investigación llevada a cabo por el diario británico apunta a que el padre del rey Felipe financió una parte del idílico viaje y la otra habría corrido a cargo de la empresa Navilot SL, cae la que es dueño Cusí (compañero de regatas de don Juan Carlos). Este pago correspondería al regalo de bodas que los entonces Reyes de España hicieron a su hijo.

Recorrieron el mundo con los seudónimos de señor y señora Smith

Felipe VI y la reina Letizia comenzaron su viaje en Jordania y después pusieron rumbo a las islas Fijis, donde se alojaron cinco días en un exclusivo resort de Wakaya. El coste de su estancia, que contaba con todo lujo de comodidades, fue de 33.000 dólares (cerca de 30.000 euros). «¡Qué paraíso tan maravilloso y apartado. Hemos pasado unos días estupendos en este complejo, alejados de la realidad y muy bien tratados por todo el personal… Sin lugar a dudas, unos días muy especiales de nuestra luna de miel. Nuestros mejores deseos», es el texto que Felipe escribió al hotel, tal y como recoge el medio británico. «El complejo Wakaya Club & Spa está formado por dos villas y 10 suites de lujo que están ubicadas en plena selva tropical y rodeado de arrecifes de coral. Por allí han pasado famosos de la talla de Bill Gates, Pierce Brosnan, Michelle Pfeiffer, Russell Crowe, Nicole Kidman y Keith Richards», explican.

Sin embargo, el viaje no acabó ahí. Después de su lujosa estancia en las islas Fijis, continuaron recorriendo el mundo, siempre bajo los seudónimos de señor y señora Smith, y pusieron rumbo a Samoa, California y México.

Felipe VI renuncia a la herencia de su padre

Hace unos meses, ‘The Telegraph’ hacía pública una investigación en la que se señalaban a Felipe VI como beneficiario de dos fundaciones, llamadas «Zagatka» y «Lucum», que estaban vinculadas a una donación de 65 millones de euros procedentes de Arabia Saudí. Tan solo un día después, Casa Real lanzaba un comunicado en el que aseguraban que el monarca no tenía constancia y se anunciaba que renunciaba a la herencia de su padre.

El rey El rey de España, mediante el comunicado, ha renunciado a «cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona». Se trataba, según explicaba el padre de la princesa Leonor, de un ejercicio de responsabilidad que sirve para velar por la dignidad de la institución.

Sobre la primera fundación, el rey afirmó que desconocía su existencia y su supuesta designación como beneficiario de la misma. Y en su momento especificó que en caso de que fuera cierto, renunciaba a la misma. Por otro lado, sobre la segunda, el marido de Letizia admitía que tuvo conocimiento de ella en marzo de 2019 y que un mes después, y a través de un despacho de abogados, dirigió una carta a su padre para renunciar a ella. «Si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad«, rezaba el comunicado.

Además, en aquel momento, el rey de España dejó constancia de que su padre fue informado de la decisión de la retirada de su asignación y este insistió en que debía hacerse público que «de las dos Fundaciones en ningún momento facilitó información a su hijo«. Desde entonces, y en todas las apariciones que ha tenido Felipe VI en su despacho hemos podido comprobar cómo el monarca ha quitado todo rastro del emérito.