La decisión del rey emérito de irse «fuera de España» -sin que le acompañe su mujer- es la confirmación ‘oficial’ de un distanciamiento que llevaba tiempo siendo evidente.


La decisión del rey don Juan Carlos de abandonar España, hecha pública el pasado lunes a través de un comunicado, ha puesto sobre el tapete una realidad que desde Palacio jamás se ha confirmado: el distanciamiento entre la Reina Doña Sofía y su marido. Desde hace años es ‘vox populi’ que el matrimonio está roto, pero nunca hasta ahora se había cristalizado tan claramente su separación.

En una carta enviada a Felipe VI el rey Juan Carlos anunciaba su deseo de abandonar España a consecuencia del escándalo que sus movimientos económicos del pasado está ocasionando. Nada más conocerse la noticia, surgían de inmediato varias incógnitas: ¿A dónde se marchará el rey? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Qué pasará con la reina Sofía: acompañará a su esposo en este meditado retiro? La respuesta es clara: se quedará en España. Permanecerá en el Palacio de la Zarzuela apoyando a su hijo en su papel como madre del rey y cumpliendo con las diferentes obligaciones de la agenda de la Casa del Rey, como ha venido haciendo hasta ahora. Aunque don Juan Carlos se retiró de la vida pública en junio de 2019, la reina emérita no ha abandonado en ningún momento sus funciones institucionales y acude allí donde se la reclama como rostro visible y de enorme relevancia para la Corona.

La Reina Sofía se quedará en España apoyando a Felipe VI

Es muy probable que su decisión, tomada «con profundo sentimiento, pero con gran serenidad», haya sido acordada de manera consensuada con el rey Felipe, tal y como han señalado diversos expertos. «He sido Rey de España durante casi cuarenta años y, durante todos ellos, siempre he querido lo mejor para España y para la Corona. Con mi lealtad de siempre. Con el cariño y afecto de siempre, tu padre», concluye el mensaje del emérito.

Asimismo, la nota enviada por la Casa de Su Majestad el Rey recoge que éste «le ha transmitido a S.M. el Rey Don Juan Carlos su sentido respeto y agradecimiento ante su decisión» y que «el Rey desea remarcar la importancia histórica que representa el reinado de su padre, como legado y obra política e institucional de servicio a España y a la democracia; y al mismo tiempo quiere reafirmar los principios y valores sobre los que ésta se asienta, en el marco de nuestra Constitución y del resto del ordenamiento jurídico».

Se oficializa la ruptura entre don Juan Carlos y doña Sofía

La decisión del emérito es, en cierto modo, la demostración ‘oficial’ de una separación que llevaba tiempo siendo evidente. En lo sentimental estaban distanciados desde hace varios años, y aunque ambos han mantenido su residencia en La Zarzuela utilizaban habitaciones separadas. Bien lo dijo Carmen Rigalt a SEMANA: «No son dos novios tiernos. Lo suyo no es el ‘contigo pan y cebolla». Si estuvieran unidos lo normal sería que ella lo acompañara a ese destino que aún no ha sido revelado. Se oficializa así una ruptura de la que se viene hablando desde hace mucho tiempo.

Esta separación, que primero fue emocional, es ahora también física. «Tú a Boston y yo a Zarzuela» podría ser el título si esta historia protagonizase fuese un largometraje. De momento sigue siendo un misterio a dónde se irá don Juan Carlos para alejarse del foco mediático. Pero no cabe duda alguna de que el lugar de doña Sofía está en palacio y cerca de su hijo, sus nietas y su nuera, para quienes contar con su amparo ahora es de vital importancia.

«Don Juan Carlos seguirá siendo miembro de la Familia Real»

En las últimas semanas se ha especulado con la posibilidad de que Don Juan Carlos se vaya a la República Dominicana, donde tiene grandes amigos. Todo apunta a que partirá a un lugar dentro de Europa. Porque su marcha no es una huida. Es solo «una ausencia temporal», tal y como ha señalado la periodista Pilar Eyre, gran conocedora de los entresijos de la Casa Real.

Al margen de cuál sea su paradero, «Juan Carlos I va a seguir siendo miembro de la Familia Real y a conservar el título de rey que se le reconoció tras la abdicación, por lo que su estatus se mantiene invariable a pesar de su decisión de irse a vivir fuera de España, han informado a Efe fuentes de la Casa Real.

El apoyo incondicional de Doña Sofía a su marido… en la distancia

Respecto a la emérita, el comunicado de don Juan Carlos no emite una sola palabra sobre Doña Sofía, que ya se encuentra en el Palacio de Marivent de Palma de Mallorca. Pero todo seguirá como antes. Doña Sofía es una pieza fundamental de la monarquía española y seguirá desempeñando el papel que mejor sabe hacer: el de cabeza de familia. Su presencia en los actos públicos, -ahora solo acude a aquellos con fines benéficos o culturales- es un verdadero bálsamo para la Institución. El pueblo la respeta y la quiere. Por eso, sus últimas apariciones junto a su marido, en fechas próximas a su retirada de la vida pública, en junio de 2019, sentaron tan bien.

Pudimos verla acompañando a su marido a la academia de Rafa Nadal, y también en su boda con Xisca Perelló en Mallorca. También asistió con el rey al funeral por la reina Fabiola en la Catedral de Bruselas. Hasta fueron juntos a las regatas en Sanxenxo el verano pasado. Aquellas salidas a dúo, sabiamente orquestadas para proyectar una imagen de unión, ponían en evidencia que doña Sofía siempre está a la altura. Y que es muy profesional ante las circunstancias que rodean a su marido. No dejó de apoyarlo tras ser operado de un triple bypass en agosto de 2019. Ni dejará de hacerlo ahora, a pesar de la distancia que los separa.