El matrimonio ha elegido una casa apartada del ruido de la ciudad, situada en una reserva natural.


Después de un año repleto de cambios, el príncipe Harry y Meghan Markle han viajado hasta Canadá para tomarse un respiro y disfrutar de las fiestas navideñas apartados del foco mediático. Los duques de Sussex permanecerán un total de seis semanas de descanso en las que estarán acompañados por su hijo Archie, de 7 meses, y en las que buscan esa ansiada tranquilidad.

Así está siendo su estancia

La familia ha elegido un refugio apartado del ruido de la ciudad y en el que intentan pasar desapercibidos. Los vecinos del parque regional Horth Hill, situado en North Saanich, en la isla de Vancouver -frente a la costa del Pacífico de Canadá- les han visto paseando por esta zona privilegiada que destaca por su orografía montañosa. Una información que desvelaba el diario ‘Vancouver Sun’ donde daban algunos detalles de su estancia. Algunos lugareños han visto al nieto de la reina Isabel II practicando ‘running’ por la zona.

Mientras la familia real británica ha cumplido con las tradiciones y un año más les hemos visto acudiendo a la misa de Navidad en Sandringham, los duques de Sussex han pasado las fiestas en compañía de la madre de Meghan, Doria Ragland, en Canadá. Un país que conoce bien la exactriz ya que vivió en Toronto cuando rodaba la serie ‘Suits’.

Ha sido el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, el encargado de desvelar el «destino secreto» de los duques de Sussex. Lo hacía a través del siguiente tuit:  “Príncipe Harry, Meghan Markle y Archie, os deseamos a todos una estancia tranquila y agradable en Canadá. Estáis entre amigos y siempre sois bienvenidos aquí”. 

Son las primeras Navidades para el pequeño Archie Harrison y también las primeras como padres de Harry y Meghan en un momento complicado para la Casa Real británica que recientemente se veía envuelta en un nuevo escándalo que tenía como protagonista al príncipe Andrés por el ‘caso Epstein’.