El nieto de Isabel II ha escrito una carta en la que evidencia su preocupación por el mundo que estamos dejando para las generaciones venideras.


El príncipe Harry y Meghan Markle están adaptándose a su nueva vida en Los Ángeles, alejados de la Familia Real Británica, después de que tomaran la decisión de dejar atrás la Casa Real. La pareja antepuso su felicidad a las obligaciones reales y dijeron adiós a todos sus compromisos que conlleva permanecer a la monarquía.

Fue el pasado 8 de enero cuando los duques de Sussex comunicaron la decisión de marcharse, una gran polémica que azotó a Reino Unido y que pilló por sorpresa a la reina Isabel II, así como a Carlos de Inglaterra y el príncipe Guillermo. Meses después de su adiós, el hijo de Diana de Gales y la exactriz aún no han hablado públicamente de los retos que supuso tomar esa determinación. Ahora, tiempo después, el príncipe Harry ha escrito una carta con motivo del aniversario de African Park, la fundación de la que es presidente, y debido al movimiento que ha surgido en Estados Unidos (y en el resto del mundo) tras la muerte de George Floyd a manos de un policía de Minneapolis. En su escrito, el nieto de la monarca ha destapado todos los miedos que siente ante el futuro de su hijo, el pequeño Archie Harrison.

El príncipe Harry ha mostrado su gratitud hacia el continente que encendió la chispa entre él y su mujer y que tanto significado tiene. «Desde mi primer viaje a África cuando era niño sabía que seguiría volviendo, por su vida salvaje, por su gente y por su vasta extension. Soy muy afortunado por haber podido estar en esta organización y más aún que me pidieran que fuera el presidente de la organización». En su carta, el marido de Meghan Markle insiste en que está muy concienciado con la misión de proteger los lugares salvajes, así como la vida silvestre, para las generaciones que están por venir.

Una pandemia que ha congelado el mundo

El nieto de Isabel II señala que la situación de emergencia sanitaria ha congelado el mundo que conocemos y que está preocupado por el futuro que saldrá de esto y cómo afectará a las personas. Especialmente, hace hincapié en la importancia de cuidar el planeta para que las personas que vienen detrás de él, como el pequeño Archie Harrison, puedan disfrutar. «Quizás tenemos por delante una década para poder corregir el rumbo del mundo antes de que se acabe nuestro destino. Algunas pruebas científicas sugieren que los orígenes del virus pueden estar relacionados con la explotación de nuestra naturaleza», admite.