El príncipe Guillermo ha trabajado como espía en la agencia de inteligencia británica

El príncipe Guillermo ha pasado tres semanas metido de lleno en las labores de espionaje para conocer en primera persona cómo funciona la agencia que asegura la integridad y seguridad de su país

Parece imposible pensar que el príncipe Guillermo se convirtiera en espía de forma profesional, dado que es uno de los rostros más conocidos del mundo. Su madre conquistó al mundo y él heredó su fama tras su muerte y no nos imaginamos una situación en la que el nieto de la Reina Isabel II y futuro rey de los británicos pueda infiltrarse como un espía y que nadie repara en su presencia o que no le reconozca al primer vistazo.

El príncipe Guillermo ha estado durante las últimas tres semanas trabajando con los servicios de espionaje británicos. Una labor que ha terminado este fin de semana. Ha pasado desde el mítico MI6, la agencia de inteligencia exterior, el MI5, el servicio de inteligencia nacional y la agencia de ciberseguridad GCHQ, tal y como han informado desde el Palacio de Kensington.

“Pasar un tiempo con nuestras agencias de seguridad e inteligencia, entender mejor la contribución vital que realizan a nuestra seguridad nacional, fue una experiencia verdaderamente aleccionada. Estas agencias están llenas de gente de todos los orígenes realizando las tareas más extraordinarias para mantenernos seguros. Trabajan en secreto y muchas veces no pueden contarles a sus familias y amigos el estrés que enfrentan. Los motivan un patriotismo sin comparación y una dedicación a defender los valores de este país. Les debemos una profunda gratitud por el trabajo difícil y peligroso que realizan”, explicaba en un comunicado el príncipe Guillermo.

El príncipe Guillermo, con formación militar, al igual que su hermano, ha querido conocer más de cerca la labor que realizan los espías británicos por todo el mundo. El duque de Cambridge “trabajó excepcionalmente duro para integrarse en el equipo”, como así han destacado desde los propios servicios de inteligencia, que destacan que “tener al duque de Cambridge con nuestros equipos fue una oportunidad increíble. Guillermo se mantuvo cómodamente entre algunos analistas y operadores altamente calificados. Su alteza real hizo algunas preguntas de sondeo y demostró una comprensión real de nuestra misión. Esta fue una rara oportunidad para exponer en detalle el ingenio técnico y las habilidades de resolución de problemas que se necesitan a diario para ayudar a mantener la seguridad del Reino Unido”.