La hija del príncipe Andrés y el italiano celebraron su boda de cuento de hadas el pasado 17 de julio.


Estaba previsto que el pasado 29 de mayo, Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi se dieran el «sí, quiero» en la iglesia real del Palacio de St. James. Sin embargo, lo que la nieta de la reina Isabel II y su prometido no se esperaban es que una pandemia mundial iba a provocar que se suspendiera su enlace. No obstante, después de que el coronavirus arruinara sus planes de boda, los novios estudiaron un plan B.

La hija del príncipe Andrés y el italiano celebraron su boda de cuento de hadas el pasado 17 de julio. Una celebración secreta en una pequeña capilla en Windsor  a la que acudió la reina de Inglaterra y el duque de Edimburgo, junto a un pequeño grupo de invitados. Unos días después de su enlace de ensueño, hemos podido ver las primeras imágenes del feliz matrimonio.

El enlace se llevó a cabo siguiendo todas las medidas y normas decretadas por las autoridades sanitarias y se anunció una vez finalizó. Una boda diferente a la que tenían planeada, aunque un día muy significativo para la pareja y que jamás olvidará. La ceremonia privada tuvo lugar a las 11 de la mañana del pasado viernes en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, en Windsor. La feliz novia llegó al altar acompañada por su padre, el príncipe Andrés, aunque este no posó para la foto oficial. Por su parte, Edoardo llegó acompañado por su hijo de tres años, el pequeño Christopher (apodado cariñosamente como Wolfie), fruto de su anterior relación con la arquitecta Dara Huang.

Fue el propio Mapelli quien le ha pidió a su hijo que le acompañe al altar en uno de los días más importantes de su vida. Asimismo, además de entregarle a su padre los anillos de boda, el pequeño tendrá un papel fundamental en la recepción. Con esta curiosa elección, Wolfie se convierte en la persona más joven en tener un papel tan importante dentro de una boda real.

Beatriz de York se enfundó en un vaporoso vestido blanco que pertenecía a la reina Isabel II y que fue confeccionado por el modisto real, Norman Hartnell. Al conjunto le acompañaba una tiara de diamantes, también de su abuela y que usó el día de su propio enlace en 1947.

La pareja se prometió en Italia en septiembre de 2019. En sus planes iniciales, los ya marido y mujer planearon casarse en la más estricta intimidad después de que la monarca les diera permiso para casarse en la iglesia real del Palacio de St. James. Tras la ceremonia religiosa, se celebrará una recepción privada en los jardines del Palacio de Buckingham. Pese a todo, las circunstancias excepcionales de la pandemia dieron al traste con todos los planes a poco más de dos meses antes de la boda. El pasado viernes, por fin, Beatriz ha cumplido su sueño de casarse con su amado y juntos inician una nueva vida.

Unos meses difíciles para Beatriz y su familia

El coronavirus afectó de lleno a la familia de Beatriz de York. En concreto, el suegro de su hermana, Eugenia de York, fue hospitalizado en la UCI después de dar positivo en COVID-19. George Brooksbank (71), el suegro de la nieta de Isabel II y padre de Jack, ha ingresado en la UCI en «estado grave pero estable» tras dar positivo por coronavirus, tal y como indicaba el Daily Mail. Su esposa, Nicole (66) también está contagiada pero permanece en su residencia familiar recuperándose. «Es un momento muy traumático para Jack y Eugenia. «George está muy enfermo pero toda la familia permanece muy unida. Están muy agradecidos por la excelente atención que está recibiendo en el hospital», ha indicado un amigo de la familia al diario británico mencionado anteriormente.