En su vuelta a Londres, el príncipe Guillermo y Kate Middleton han tenido que lidiar con un suceso que mantiene en vilo a la sociedad británica.


La Familia Real Británica no gana para disgustos. Tras la polémica protagonizada por los duques de Sussex tras su decisión de marcharse y sus múltiples mudanzas en América para intentar adaptarse a su nueva vida, los duques de Cambridge acaparan todos los titulares de la prensa británica debido al desagradable episodio que han vivido en su vuelta a Londres.

El príncipe Guillermo y Kate Middleton han vuelto al Palacio de Kensington después de haber estado seis meses viviendo en su casa de campo Anmer Hall en Norfolk (a 166 kilómetros de Londres). Sin embargo, este regreso ha supuesto una auténtica pesadilla para el matrimonio después de que la Policía hallaran el cuerpo sin vida de una mujer en las inmediaciones de la casa de los duques de Cambridge.

En concreto, tal y como informa ‘Daily Mail’, a pesar de salir a la luz este sábado, el pasado fin de semana la Policía recuperó el cadáver de una mujer de la fuente ornamental que se sitúa enfrente del Palacio de Kensington. Sin embargo, la polémica no acaba ahí. Tras el levantamiento del cuerpo, las autoridades británicas informaron a una familia de haber encontrado a su familiar desaparecido. Pero se equivocaron.

En concreto, la Policía se equivocó con la identidad de la persona fallecida y aseguró que el cuerpo era de Endellion Lycett Green, nieta del poeta Sir John Betjeman, y que llevaba desaparecida desde hace más de una semana. «Nos dijeron que encontraron un cuerpo y que era ella. Dell fue encontrada anoche», comunicó un familiar de la desaparecida. Por el momento, el cuerpo encontrado sigue sin ser identificado y, ante la confusión de la identidad, un portavoz de Scotland Yard ha asegurado que se pusieron en contacto con la familia de la desaparecida «como parte de las investigaciones para establecer la identidad de la fallecida». Asimismo, han explicado que, por el momento, no tienen explicación y descartan que se trate de un asesinato. «Las investigaciones están en curso», recalcan.

Sin lugar a dudas, se trata de una historia que parece estar sacada del argumento de una película dramática de Hollywood y que mantiene en vilo al país. Este hallazgo supone una auténtica pesadilla para los duques de Cambridge puesto que ha supuesto una vuelta desagradable a su nuevo hogar tras la situación de emergencia sanitaria.

Los duques de Cambridge se reencuentran con la reina Isabel II

Esta triste noticia llega tan solo unos días después de que los duques de Cambridge y sus hijos, George, Charlotte y Louis, se reencontraran con la reina de Inglaterra después de haber estado más de cinco meses separados (a pesar de haber estado en constante comunicación a través de videollamadas). Tal y como explicó ‘The Sun‘, nieto y abuela mantuvieron una reunión con la correspondiente distancia social en el Castillo de Balmoral, donde la soberana se encuentra confinada desde hace meses junto a su marido, el duque de Edimburgo. Según explicó un amigo cercano de la familia al diario británico, el matrimonio y sus hijos estaban deseando encontrarse con Isabel II y se mostraron completamente encantados con volver a tener una reunión familiar.

Hace unas semanas, a raíz del confinamiento obligatorio en Reino Unido, el príncipe Guillermo y Kate Middleton concedieron una entrevista a uno de los programas matinales de BBC y aseguraron que estaban muy preocupados por la situación de emergencia sanitaria que había en el país (y en el resto del mundo), así como por la salud de la reina Isabel. «Me preocupan mucho mis abuelos debido a la edad que tienen. Me tranquiliza el hecho de que nos estamos asegurando de que están muy aislados«, aseveró Guillermo.

Por su parte, Kate Middleton reconocía que, al igual que el resto de la población, estaban haciendo muchas videollamadas con todos los miembros de la familia. «A Louis le fascina el botón rojo, siempre es el que termina las videollamadas», decía Guillermo entre risas. Además, la duquesa de Cambridge alabó la gran facilidad que han tenido sus hijos, George, Charlotte y Louis, a adaptarse a la situación. Sin embargo, reconoce que a veces se les hace cuesta arriba: «No es muy bueno para ellos que no puedan ver a su familia. Los días de Semana Santa fueron los más complicados porque es cuando normalmente nos reunimos».