La duquesa de Sussex soplará el próximo 4 de agosto 39 velas lejos de la Casa Real Británica e instalada en Los Ángeles junto a su marido y su hijo.


El príncipe Harry y Meghan Markle continúan adaptándose a su nueva vida en Los Ángeles alejados del foco mediático. Sin embargo, no ganan para disgustos. A pesar de que los duques de Sussex intentan pasar desapercibidos en Estados Unidos en su mansión amurallada para que nadie pueda obtener una imagen de ellos, la exactriz se enfrenta a un nuevo feo provocado por la Familia Real Británica con motivo de su cumpleaños.

El próximo 4 de agosto, la que fuera protagonista de ‘Suits’ soplará las 39 velas en la más estricta intimidad y rodeada de su gran amor, el príncipe Harry, y su pequeño del alma, Archie Harrison. La exactriz disfrutará de una divertida velada, a pesar de que tendrá en mente el feo gesto que tendrán con ella en Reino Unido.

En concreto, en esta ocasión, las campanas de la Abadía de Westminster que suenan para celebrar los cumpleaños de los miembros de la realeza, no se escucharán el próximo mes en el aniversario de Markle. Tal y como desvela el ‘Daily Mail’, se trata de un nuevo desplante hacia la pareja puesto que sí sonaron en el cumpleaños del príncipe Andrés, alejado de la Familia Real debido a los escándalos en los que se ha visto envuelto. Por ello, el medio británico recalca que las campanas se utilizan para hacer un homenaje en los miembros de la familia real y a aquellos que forman parte de la línea de sucesión al trono. Y por ello no se explican la razón de tocarse para el hijo de la reina Isabel II si este se encuentra por debajo del príncipe Harry en la línea de sucesión.

Los Sussex quieren pasar desapercibidos en su nueva vida en Los Ángeles

El príncipe Harry y Meghan Markle quieren pasar lo más desapercibido posible en su nueva etapa y por ello han implantado todas las medidas posibles para que nadie pueda acercarse a ellos. Su objetivo es que no se pueda filtrar nada de su vida.

No es la primera vez que los Sussex blindan su domicilio. A finales del año pasado, tomaron la decisión de otorgarle más privacidad a la casa en la que antes residía, ubicada en el parque privado Frogmore Estate. Allí también estaban muy expuestos y construyeron una valla en tono a la casa que bloqueaba la visión de cualquiera que pudiera encontrarse en un punto cercano. Una medida de seguridad que se sumaba a una verja de hierro exterior que existía anteriormente, alejándoles así de cualquier intruso y convirtiendo este enclave en un lugar más seguro. Esto se ha convertido en la mayor obsesión de la pareja desde el inicio de su relación.

En su adaptación a su nueva vida independiente alejada de la realeza han contado con la ayuda de numerosos amigos de exactriz, así como de su propia experiencia cuando ella vivía allí antes de convertirse en duquesa de Sussex. Sin embargo, en esta última etapa hay una persona que ha estado aconsejando a la pareja acerca de la zona en la que viven, así como sobre los mejores colegios a los que el pequeño Archie podría ir en los próximos años. La cantante Adele se ha convertido en la fiel consejera y confidente de los duques de Sussex. Desde que se mudaron a Beverly Hills, la interprete de «Someone Like You» se ha convertido en su mejor guía sobre la zona. La británica le ha brindado todo tipo de consejos, incluidos una lista de los mejores colegios así como los lugares más discretos para salir a pasear con Archie y que así no les reconozcan.

El 8 de enero de 2020, supuso un antes y un después dentro de la monarquía británica. Los duques de Sussex anunciaban, para sorpresa del resto de su familia, su renuncia a seguir formando parte de la Casa Real. Una decisión que supuso un auténtico escándalo en Reino Unido y que estuvo en boca de todos. Con el paso del tiempo, y pese a que los dos protagonistas no han hablado abiertamente de lo sucedido, una biógrafa de la familia ha dado todos los detalles sobre la salida de Harry y Meghan y asegura que estaba planeada desde antes de la boda. «El ‘Megxit’ se planeo antes de que se casaran. Harry no era feliz desde hace mucho tiempo», asegura una fuente cerca a la pareja al diario británico ‘The Sun’.