«Quiero usar mi voz, algo que no he podido hacer antes. Sí, es bueno estar en casa», ha admitido la duquesa de Sussex.


El pasado 8 de enero, Reino Unido (así como el resto del mundo) se quedaba enmudecido tras conocer la inesperada decisión del príncipe Harry y Meghan Markle de dar un paso atrás como miembros senior de la Familia Real Británica. Tras meses de idas y venidas, rumores y enfados y tensiones del resto de familiares, los duques de Sussex se marcharon junto con el pequeño Archie Harrison a Estados Unidos.

El nieto de la reina Isabel II y la que fuera protagonista de ‘Suits’ intentan adaptarse a su nueva vida lejos de los lujos a los que estaban acostumbrados y centrados en proteger su intimidad de la prensa. Su nueva vida al otro lado del charco ha traído consigo varias mudanzas, aunque parece que la última es la definitiva. Desde su nueva mansión en Santa Bárbara (California), Meghan Markle ha reaparecido y ha desvelado detalles de su nueva vida. Las declaraciones de la mujer del príncipe Harry no han dejado a nadie indiferentes y más aún cuando se producen tan solo cuatro días después de la publicación de la biografía (no autorizada) de los Sussex, «Finding Freedom» («Buscando la libertad»).

Con el pelo completamente suelto y una sonrisa de oreja a oreja que refleja el buen momento por el que está pasando, Meghan Markle, desde una de las habitaciones de su nueva mansión, ha roto su silencio y se ha pronunciado sobre su nueva vida en ‘The 19th*‘. La duquesa de Sussex ha dejado claro que está muy contenta con volver a estar en casa, en Estados Unidos. Sin embargo, admite que su regreso coincidió en el tiempo con el asesinato de George Floyd, algo que provocó que les fuera difícil instalarse.

«Volver y ver este estado de las cosas, creo que al principio, y debo ser honesta, fue devastador. Fue muy triste ver en qué estado estaba nuestro país. Si hay algo positivo de todo esto, diría que en las semanas posteriores al asesinato de Floyd, en las protestas pacíficas que se estaban haciendo, en las voces que han salido de forma pública, en la forma en la que la gente realmente se metía en el papel. Se pasó de la tristeza a un sentimiento de inspiración absoluta, la marea está cambiado», reflexionaba.

Sobre el movimiento «Black Lives Matter», Meghan Markle hace hincapié en que no es nuevo el trasfondo de racismo que hay en la humanidad. Sin embargo, explica que se están haciendo cambios correcto y espera poder formar parte de ellos. «Quiero usar mi voz, algo que no he podido hacer antes. Sí, es bueno estar en casa«, recalca.

«Hay que confiar en tu instinto»

Por otro lado, la duquesa de Sussex, que se la vio en todo momento muy cómoda, quiso hablar del papel fundamental de la prensa. En concreto, Meghan Markle asegura que necesita confiar en el instinto y se muestra consciente de cómo funcionan los medios de comunicación. «Que las mujeres puedan ser parte de esa narración es fundamental», recalca. Sin embargo, hace alarde de una conversación íntima entre ella y su marido sobre el poder de los medios de comunicación, uno de los muchos motivos que catapultó su marcha de la Familia Real.

«Mi marido y yo hablamos a menudo de los titulares ‘clickbait’ que solo intentan llamar la atención. Si solo buscas llamar la atención de algo y mantenerlo, se está buscando algo lascivo en lugar de algo veraz. Solo en el momento en el que las informaciones vuelvan a ser veraces y busquen la verdad, se podrá ayudar a unir a las personas de una comunidad», insiste.

El derecho a voto de su marido

Por otro lado, también ha abordado temas más profundos como el derecho a voto y la historia que se esconde tras el sufragio femenino. Sobre esto, lanzó una reflexión que podría considerarse como un dardo envenenado a la Familia Real Británica. «Miro a mi marido, él nunca ha podido votar. Creo que es algo muy interesante decir que el derecho a voto no es un privilegio, es un derecho en sí mismo», zanja.