Unos documentos legales que han visto la luz en Reino Unido desvelan que la mujer del príncipe Harry se sintió «desprotegida» durante su embarazo.


El último año, la vida del príncipe Harry y Meghan Markle ha estado marcada por decisiones fundamentales que guiarán su vida de ahora en adelante. Recién mudados a Estados Unidos donde han comenzado una nueva vida alejados de la primera línea de la realeza británica, el matrimonio busca una discreción que no encontró en Reino Unido. País en el que ahora colea la batalla legal que emprendió la actriz estadounidense contra la editorial Associated Newspapers por la publicación de diversos artículos tanto en la edición impresa del diario ‘Mail on Sunday’ como en su versión online ‘MailOnLine’.

La duquesa de Sussex se querelló contra este medio después de que sacara a la luz algunas partes extraídas de una misiva que había enviado a su padre, Thomas Markle, poco antes de su sonado enlace con el príncipe Harry, el 19 de mayo de 2018. Meghan emprendió acciones legales contra el diario a finales del año pasado y ahora se desvelan algunos documentos legales que forman parte de su defensa y que han sido filtrado en Reino Unido.

Los abogados de Meghan señalan que la mujer del príncipe Harry se había «convertido en blanco de un gran número de artículos falsos y dañinos por parte de los tabloides británicos». Además, se añade, que la publicación de estas informaciones le produjeron un gran «estrés emocional».

La sorpresa ha llegado cuando en ellos se nombra a las princesas Beatriz y Eugenia de York. Esta mención se produce cuando la mujer del príncipe Harry ha querido defenderse en los juzgados cuando se afirmaba que al formar parte de la Familia Real británica ella no tenía un trabajo remunerado. Señalando que las hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson también forman parte del clan Windsor y, además, perciben un salario ajeno a la realeza.

Cabe recordar que la princesa Beatriz, la mayor de las hijas del príncipe Andrés, ha dedicado su labor profesional a las finanzas y a la consultoría, en los últimos años en la multinacional estadounidense Afiniti. Una conocida compañía de datos y software con sede en Wasghinton D.C. A pesar de que se formó en Historia en la Universidad de Londres su trayectoria laboral ha corrido por otros derroteros. Mientra que Eugenia de York, graduada en Historia del Arte y Literatura Inglesa por la Universidad de Newcastle, es la directora de la prestigiosa galería de arte Mayfair Haser & Wirth de Londres.

«Desprotegida por la Instutición»

La respuesta de Meghan es que mientras que las princesas Beatriz y Eugenia de York podían desempeñar trabajos remunerados y no trabajaban exclusivamente para la Corona, ella no podía hacerlo. Además, también se indica en los documentos de su defensa que se sintió totalmente desprotegida cuando se quedó embarazada de Archie. Las palabras textuales de los documentos reconocen que se sintió «desprotegida por la Institución y con la prohibición de defenderse». 

Además, en la información que ha salido a la luz se asegura que Meghan llamó a su padre el día anterior a su boda, un enlace al que finalmente no acudió y que ni su marido, el príncipe Harry, ni su hijo Archie le conocen. La batalla legal de la duquesa de Sussex se produce por la publicación de un total de cinco artículos sobre su persona en ‘Mail on Sunday’ y ‘MailOnLine’ y acusa al grupo editorial de realizar un supuesto «mal uso de información privada», cometer una supuesta «infracción de derechos de autor» y atentar supuestamente contra «Ley de protección de datos.