Meghan Markle recibe en su casa a un icono del feminismo mundial y debuta como entrevistadora en su nueva etapa vital.


El príncipe Harry de Inglaterra  y Meghan Markle ya están plenamente instalados en su nueva residencia: una mansión que compraron el pasado julio por casi 15 millones de euros en la exclusiva localidad de Montecito, en el condado de Santa Barbara, como una hora al norte de Los Ángeles. Tan a gusto se encuentran que ya lo han convertido en el mejor plató para sus proyectos profesionales. La primera en estrenarlo ha sido la exactriz, quien ha debutado como entrevistadora en un encuentro muy especial para la plataforma Makers Women, enfocada en la defensa del movimiento femenino a través de experiencias reales. Su entrevistada no era cualquier mujer, no, sino Gloria Steinem, de 86 años, considerada una de las tótems mundiales del feminismo.

Aquí puedes ver en vídeo un extracto de la entrevista:

Ubicadas frente a la coqueta residencia y con el  imponente trasfondo de un árbol centenario, Meghan recibe a su entrevistada en la parte de atrás de su jardín, perfectamente ordenado y con el césped impoluto. El set incluye una mesa baja de madera con algunas plantas y dos sillas adirondack, todo un icono americano desde hace décadas, creada para disfrutar del paisaje. La duquesa de Sussex, que no da puntada sin hilo, ha recurrido a ellas para decorar su nuevo hogar.

También ella aparece perfecta en este entorno. Ni mucho ni poco. Todo muy ‘cool’, muy fresco y natural. Meghan Markle luce una camiseta blanca de manga corta, unos pantalones blancos con raya fina de Anine Bing, sandalias de tiras cruzadas de Stella McCartney y, como remate perfecto, un sombrero de paja de ala ancha con cinta negra de Janessa Leone, que posa sobre su larga melena suelta. Además lleva unas pulseras regaladas por Gloria Steinem con un lema: «Linked not Ranked» (Vinculada, no clasificada). Los dos perros de la familia, llamados Guy y Pula, cómodamente recostados a sus pies, terminan de aportar ese ‘je ne sais quoi’ ideal de esta nueva vida fuera de los corsés de la Corona británica.

Después unos meses ‘errantes’, los duques de Sussex parece que al fin han encontrado su lugar en el mundo. Tras su marcha de Reino Unido estuvieron en una casa de alquiler en un lugar idílico de Vancouver (Canadá). Después decidieron asentarse en Estados Unidos, país natal de Meghan, y alquilaron otra mansión en las colinas de Beverly Hills. Pero necesitaban un nido propio para ellos y su pequeño Archie, de un año, y la intensa búsqueda concluyó que este era el elegido. Una mansión con nueve habitaciones, 16 baños, piscina, salas de yoga, de cine y juegos… Y esta maravilla de jardín en la que ver correr a su hijo y disfrutar de largas jornadas al aire libre.

TRABAJO SOLIDARIO

Meghan Markle está diseñando su propia carrera lejos de la realeza y cerca de las causas que le interesa apoyar. El tirón que ha logrado es indudable y eso hace que cada cosa que hace tenga una gran visibilidad. Hace solo unos días la veíamos junto a Harry repartir material escolar a familias desfavorecidas. También han repartido comida a personas vulnerables, ella ha dado consejos a las alumnas de su antiguo colegio y se ha manifestado en contra del racismo y ya son casi incontables las videoconferencias en las que los dos participan para ayudar a diversas ongs. Otro de los grandes intereses de la duquesa, por motivos evidentes, es la lucha por los derechos de la mujer. En ese sentido, ser la anfitriona de Gloria Steinem supone un gran hito para ella, y además la define como «mi amiga». Esta comienza dándole la bienvenida «en casa. ¡Estoy tan contenta de que estés en casa!», algo a lo que Meghan responde: «Yo también. Por tantos motivos…»

Durante esta charla, por cierto grabada por el propio Harry, quien confiesa tras la cámara estar «emocionado», ambas mujeres hablan de la importancia del voto (Meghan ha declarado que lo hará en las próximas elecciones en EE.UU; no así Harry para mantener la neutralidad de la realeza). «Si no votas, no existes», dice la pionera Steinem. Palabras que, asegura Meghan, se le han quedado muy grabadas. De hecho, en la presentación de este encuentro la esposa de Harry termina: «Tu voz importa. Por favor, úsala».

En un momento de la conversación, Meghan le dice que su marido también es feminista: «Miro a nuestro hijo y qué bonito ejemplo tiene por el hecho de crecer con un padre que se siente tan cómodo afirmando eso como parte de su propia identidad». Meghan Markle no puede evitar reconocer y agradece la labor de su entrevistada: «La gente olvida lo duro que mujeres como tú y tantas otras antes lucharon para que nosotras estuviéramos justo donde estamos ahora».