¡null!

Meghan Markle se sumerge en las tradiciones australianas

La gira de los duques de Sussex por Oceanía está llegando a su tramo final. Después de pasar unos días en Australia para disfrutar de los Juegos Invictus, Meghan Markle y el príncipe Harry, han viajado hasta Nueva Zelanda para cerrar su visita por Oceanía.

[Meghan Markle triunfa con su vestido más arriesgado]

9Recibidos por las autoridades

A su llegada a Nueva Zelanda fueron recibidos por la Primera Ministra, Jacinda Ardern y el alcalde de Wellington, felices de ejercer de anfitriones de los duques y futuros padres.

8Conocer su cultura

Con esta visita, Harry Meghan han podido conocer de cerca la cultura maorí. De hecho, un grupo de guerreros maoríes deleitaron al matrimonio con sus danzas tradicionales.

7El saludo tradicional maorí

Meghan y Harry se integraron por completo en la etnia y no dudaron en realizar en saludo tradicional maorí.

6Practicando el ‘hongi’

El ‘hongi’, como se llama el saludo, es un rito muy especial. De hecho, viene a traducir como  aliento de vida. Con el saludo las dos personas respiran al unísono, intercambiando un aire que deja de ser ajeno para convertirse en un nexo de unión.

5Transmitir respeto

Este saludo se realiza en reuniones tradicionales maoríes o en ceremonias protocolarias, y es una forma de trasmitir respeto.

4Un trench de Karen Walker

Para esta visita, Meghan se decantó por el trench Banks de la firma Karen Walker Banks, con el estampado de cuadros que está de tendencia esta temporada.

3Una foto que ha dado la vuelta al mundo

2Vestido de Asos

Bajo su trench o gabardina, la duquesa de Sussex llevaba un vestido negro perteneciente a la línea Asos Maternity -la división de moda premamá de ASOS-, que vale menos de 45 euros.

Para completar su outfit escogió unos zapatos tipo salón de Sarah Flint, que ya había usado previamente y que están valorados en 346 euros, y pendientes con forma de rombo de Birks.

1Una ofrenda floral

Los duques de Sussex acudieron al Pukeahu National War Memorial, donde hicieron una ofrenda floral en un lugar símbolo de las estrechas relaciones entre Nueva Zelanda y el Reino Unido.