¿Puede un padre no reconocerse y pensar que es su hija? Sí, es lo que le ha pasado al príncipe Guillermo al ver una foto suya de pequeño y exclamar: ¡Charlotte!


Lo mismo que el algodón… la genética no engaña. O como decía Serrat: «A veces los niños se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción». Pues eso. Que entre padres e hijos lo normal es compartir rasgos físicos, detalles que nos ligan por sangre, ¿pero tanto? El caso de Guillermo de Inglaterra y su hija Charlotte es evidente.

Tanto que el propio príncipe está atónito. Nos explicamos. Durante su visita a la localidad de Bradford, el primer acto oficial que realizaba junto a Kate Middleton tras la polémica por la salida de los duques de Sussex de la realeza británica, hubo un detalle más allá de la noticia de la que todo el mundo estaba hablando…

Y es que, mientras recorrían el Khidmat Centre, les mostraron magdalenas decoradas con fotos de los duques de Cambridge y sus hijos, que habían sido realizadas por una panadería local. Al ver una de ellas, en la que aparecía él de pequeño, Guillermo exclamó: «¿Soy yo? ¿O es Charlotte? Oh, Dios mío, parezco Charlotte, es increíble».

Una nota simpática en una jornada en la que todos los ojos estaban puestos en Guillermo y Kate. El shock provocado por Harry y Meghan después de anunciar su retirada parcial en sus labores oficiales continúa ocupando páginas, webs y programas y a cada minuto surgen nuevas informaciones. Los duques de Cambridge se comportaron con toda profesionalidad en unos días, sin duda, difíciles para la familia Windsor.