Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, ha pedido de nuevo una investigación, al saber que su hermana fue forzada a hablar con documentación falsa que le hizo creer que su marido había dejado embarazada a la niñera y que los servicios de inteligencia la vigilaban de cerca


La princesa Diana de Gales no descansa ni tan siquiera 23 años después de su trágica muerte. Su figura despertó el interés del mundo y su muerte la convirtió en leyenda. Sin embargo, los escándalos siguen produciéndose incluso tras su ausencia y esta vez quien ha removido el pasado provocando una nueva polémica ha sido su hermano, Charles Spencer, quien ha pedido a la cadena de televisión británica BBC que abra una investigación seria para conocer en qué condiciones se produjo la entrevista más polémica a su hermana, dos años antes de fallecer. Fue en el año 1995 cuando la princesa Lady Di rompió su silencio e hizo estallar su matrimonio por los aires, al confesar que “hay tres en mi matrimonio”. Una entrevista que fue vista por más de 23 millones de personas en todo el mundo.

Diana de Gales habló mucho, quizá demasiado, y su hermano ahora sospecha que la entrevista concedida al periodista Martin Bashir se produjo bajo alegaciones falsas y supuesta “falsificación de documentos bancarios” con los que hizo presión y propició la verborrea de la princesa. Charles Spencer cree firmemente que el periodista manipuló la información en esta entrevista, sugirió un romance secreto entre el príncipe Carlos de Inglaterra con la niñera de sus hijos y que los servicios de inteligencia pagaban a su secretario privado para obtener información privilegiada. Unas malas artes que ahora, 25 años después, quiere poner sobre la mesa para que se desvele la verdad y saber qué motivó a su hermana a hablar más de la cuenta y dinamitar su matrimonio, poniendo en jaque a la misma corona británica.

Foto: Gtres

Lord Grade de Yarmouth, expresidente de la BBC, ha asegurado que la acusación que pesa sobre el periodista Martin Bashir es “un asunto muy, muy grave”. De hecho, ha respaldado estas sospechas y también se ha sumado a la petición de esta investigación interna por parte de la cadena pública. Sobre él pesa la posibilidad de que falsificara unos extractos bancarios con los que presionar a Lady Di para hablar sin pelos en la lengua y el hermano de la princesa cuenta con el apoyo en esta lucha de Matt Wiessler, el sudafricano que se encargó de falsificar los documentos bajo mandato supuesto del periodista. Con estos documentos, Bashir logró hacerse con la confianza de la princesa y la convenció para darle una entrevista polémica. No obstante, tras la entrevista la casa del diseñador de estas falsificaciones fue asaltada y los ladrones se llevaron todo el material informático con el que trabajó al servicio del periodista.

El hermano de Diana de Gales ha logrado que Tim Davie, actual presidente de la BBC, abra dicha investigación para “llegar a la verdad”. Este proceso analizará las pruebas portadas por Charles Spencer, como también lo hará la propia cadena, que sospecha que las acusaciones son ciertas, dado que ha desaparecido de su archivo privado la carta, supuestamente escrita por la propia Lady Di, en la que daría veracidad al periodista. Esa carta le sirvió como prueba para salvarse en su día del escándalo, pero ahora que se ha puesto en duda que fuese escrita por la princesa, es sospechoso que haya desaparecido misteriosamente.

La historia se complica aún más, porque la lucha del hermano de Diana de Gales no es nueva y ya trató de incentivar esta investigación con el anterior presidente de la BBC, Lord Hall of Birkenhead. Una investigación frustrada y que, según Charles Spencer, supuso el encubrimiento por parte de la cadena de “una red de engaños, tejida por los miembros de la organización que ahora controla”.

Así ha sucedido con un fax, también falsificado, que hizo creer a Diana de Gales de que su niñera, Tiggy Legge-Bourke, estaba embarazada del príncipe Carlos u otro que aseguraba que Diana estaba siendo investigada por los servicios de inteligencia británicos. Dos datos que le hicieron estallar, provocando que se lanzase a hablar, fundamentando sus declaraciones en datos falsificados presuntamente por el periodista, a espaldas de las altas esferas de la BBC. El problema está en que para encubrir ese error del pasado se han eliminado pruebas y Charles Spencer se ha percatado y no está dispuesto a dejarlo correr.

Es por eso que ahora, desde la BBC, han decidido pedir disculpas públicas por lo sucedido hace 25 años bajo la promesa de abrir una nueva investigación para ver qué sucedió realmente y si la princesa Diana de Gales fue engañada para robarle unas declaraciones bomba. “Estamos felices de repetir esa disculpa y aunque esto fue hace un cuarto de siglo, absolutamente investigaremos, de manera sólida y justa, nueva información sustancial. Le hemos pedido al conde Spencer que comparta más información con la BBC. Desafortunadamente, nos vemos obstaculizados, porque no podemos discutir nada de esto con Bashir, porque no se encuentra bien”, asegura una portavoz de la cadena a modo de disculpas por lo sucedido.