La heredera belga se licencia como soldado y con ello abre el camino a otras princesas europeas en su formación militar.


Elisabeth de Bélgica, la heredera de los reyes Felipe y Matilde, acaba de culminar una etapa fundamental en su formación. Y es que se ha licenciado como soldado tras completar un año de carrera militar, una de las condiciones que como futura reina de los belgas tenía que cumplir. A sus 19 años, la joven se convierte también en una princesa pionera, pues es la primera de las ‘royals’ de la nueva generación en pasar por el ejército profesional, algo que hasta ahora solo estaba reservado para los herederos varones. Así que con ello marca el camino a otras ‘colegas’ como la Princesa Leonor y Amalia de Holanda, entre otras herederas europeas.

Gtres.

La Casa Real de Bélgica lo ha anunciado con gran orgullo después de que la princesa asistiera a su última actividad grupal hace escasos días: «Fin de un año soberbio en la Real Academia Militar en el centro de entrenamiento Commando en Marche-les-Dames. Este curso de tres días, que comprendía escalada en montaña, descensos en rappel, tirolina y lancha neumática, permite a los alumnos aprender a afrontar los límites, a superar pruebas en grubpo, a trabajar en un ambiente no habitual y a desarrollar su audacia».

«He conocido a gente fantástica y he tenido muchas experiencias», ha dicho Elisabeth al concluir este periodo militar.

La Casa Real asegura que la princesa Elisabeth mantendrá «un estrecho vínculo con sus camaradas de promoción, con la Escuela Real Militar y con la Defensa belga».

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Como muestra, un botón. La heredera aparece en una serie de fotografías facilitadas por la Casa Real durante este último entrenamiento. Está vestida con el uniforme de camuflaje y participa en todas las actividades físicas, para las que se requiere tanto de una buena forma física como de cierta valentía. Ya sea escalando por una pared rocosa o a bordo de una lancha en aguas agitadas, Elisabeth cumplió con sobresaliente.

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Durante todo este año de formación militar, Elisabeth ha sido una más entre sus compañeros. Junto a ellos ha pasado un año muy intenso y ahora toca iniciar otra nueva etapa. Hace unos días asistía junto a sus padres y sus tres hermanos a la celebración del Día Nacional de Bélgica. Nada que ver con esta imagen castrense. La princesa lucía espectacular con un vestido rojo y altos tacones. Una señal más de que hay que adaptarse a todos los terrenos, y ella lo está haciendo con actitud y la mejor de las sonrisas.