La Reina Letizia se quita el uniforme de ejecutiva para desempolvar una coqueta chaqueta de tweed… y alguna que otra sorpresa más.


Los días se suceden uno tras otro y vamos sobrellevando como podemos estos tiempos extraños del coronavirus… Confinados, teletrabajando, tratando de quitarnos el pijama cada mañana para sentirnos mejor, haciéndonos el tinte en nuestra casa si es preciso o pidiendo cita a nuestra peluquería de confianza… En este sentido, la Reina Letizia lleva haciendo malabares el último hace mes y medio. En concreto desde que reapareció tras haberse sometido a la prueba del Covid-19 y guardar los 15 días de cuarentena, sin ninguna actividad pública, hasta su vuelta al trabajo.

Eso fue el pasado 26 de marzo. A partir de ese momento, la esposa de Felipe VI se deja ver fundamentalmente a través de las videoconferencias que mantiene a diario en el palacio de La Zarzuela con múltiples colectivos, ya sea en solitario o junto al monarca. Y siempre, siempre, Letizia se ha vestido casi igual. Pues bien, la espera ha tocado a su fin y hoy la Reina nos obsequia con un giro de estilo, pequeño, pero muy agradecido y suficiente como para abrir las puertas de nuevo a su vestidor.

La Reina ha iniciado la jornada conversando con los responsables de FIAPAS, la mayor plataforma de representación de las familias de personas sordas o con diferentes grados de discapacidad auditiva (alrededor de 1.064.000 personas en España). Una videoconferencia múltiple que ha conectado a personas desde Murcia, Madrid, Pamplona y Albacete, y en la que no hemos podido evitar reparar en otro asunto: ¡Letizia se ha cambiado la chaqueta!

Aquí puedes ver en vídeo su última reunión en solitario:

A ver, nos situamos. No es que Letizia tuviera una única chaqueta, por supuesto, pero sí ha venido repitiendo una y otra vez el mismo concepto desde que el trabajo virtual desde su residencia se ha impuesto en su agenda. A falta de salidas y viajes, la Reina ocupa sus horas en importantes reuniones virtuales con personas de todos los sectores alrededor de esta crisis.

Siempre con una imagen calculadamente seria, rigurosa y hasta estricta. Lo hemos interpretado como una estrategia para no desviar la atención hacia cosas superfluas. Por ese motivo, Letizia ha adoptado el traje de chaqueta como ‘uniforme’ de trabajo. Y hasta ahora le ha funcionado, aunque, de manera inevitable, hayamos caído un poco en el aburrimiento visual. Pero albergábamos una esperanza… y se ha materializado.

Esta mañana la Reina también ha decidido animarse un poco y cambiar de registro. Ha dicho adiós a las habituales americanas oscuras, con raya diplomática o grises con cuadros por las que se ha decantado todo este tiempo, y apostar por una agradable novedad: una chaquetita corta de tweed (más abajo os contamos todos los detalles). Eso sí, Letizia continúa fiel a su mechón de canas en el pelo, lo cual demuestra su seguridad… o que todavía su peluquera no ha podido pasarse por La Zarzuela…