Ana Rosa Quintana ha regresado tras las vacaciones de verano y lo ha hecho con un radical cambio de look… ¿Qué esconde este cambio?


El pasado 26 de junio despedía entre lágrimas una de las temporadas más duras que tuvo que vivir delante de las cámaras, pero tras ese tiempo de relax, descanso y reponiendo fuerzas junto a los suyos, Ana Rosa Quintana ha vuelto a ponerse al frente de las mañanas de Telecinco con el mismo ímpetu de siempre. Y como viene haciendo en cada regreso tras el verano lo ha hecho con un cambio de look, aunque este puede considerarse el más atrevido y arriesgado de todos los que le hemos visto hasta ahora.

El cambio con el que se ha puesto al frente de El programa de AR ha revolucionado las redes ¿Cuál es el significado de esta look tan diferente a los suyos habituales?
Para empezar, un cambio en el pelo también suele ir parejo a disimular algunos otros pequeños retoques estéticos y en el caso de la presentadora parece que las vacaciones también le han servido para ello. Ana Rosa se ha sometido a esos tratamientos con botox e infiltraciones de vitaminas y ácido hialurónico que ayudan a recuperar la piel tras los excesos del sol, a la vez que se consiguen eliminar arrugas, subir cierto descolgamiento y dejar la piel mas uniforme y luminosa.

El flequillo de Ana Rosa que quita años de encima

Pero su melena lisa y con flequillo también obedece a otro truco de estilismo con el que se consigue quitar algunos años de encima. Hace ya varias temporadas que los flequillos se han puesto de moda y no nos extraña. Según  los expertos el flequillo ayuda a rejuvenecer debido a que suaviza las facciones, da una aspecto más desenfadado y favorece a casi todas las facciones. Ademas, nos permite ocultar las arrugas y marcas de expresión de la frente.

Ana Rosa se ha decantado por la melena lisa desfilada por debajo de los hombros y el flequillo recto tupido por debajo de las cejas. Un cambio que no ha convencido todos, quizás porque muchos lo han visto demasiado radical, pero con el que ha conseguido un aspecto mucho más juvenil y desenfadado.