Laura Matamoros ha encontrado el producto perfecto para lograr un bronceado bonito y duradero. Ella tiene uno muy concreto, pero existen muchas versiones que se adaptan a otros tipos de piel. Te contamos cómo usarlos y como complementarlos.


Laura Matamoros está aún apurando los últimos días de sol y playa. La ‘influencer’ está con su familia disfrutando del final del verano mientras espera su segundo hijo y va a volver para comenzar el curso con un bronceado más que envidiable que, según ha contado, tiene su secreto en un producto concreto.

Matamoros ha mostrado durante sus días de descanso una imagen de un líquido que puede ser el responsable de ese tono. Se trata de un activador del bronceado, en su caso de la firma Darling, una marca especializada en solares y protectores con monoi de la Polinesia como parte de su formulación.

¿Qué son los activadores del bronceado?

Como decimos, el producto elegido por Laura Matamoros es un activador del bronceado, algo que nada tiene que ver con los protectores solares o los aftersun. Los activadores son productos que incluyen en su formulación ingredientes para hidratar la piel y ayudar a que la melanina, la responsable del que nuestra piel luzca más o menos oscura, se active, pero también añade un punto de color de manera artificial.

Lo ideal a la hora de utilizarlos es decantarse por el que más se adapte a nuestro tipo de piel y seguir una serie de pautas a la hora de ponérnoslo. La principal es ser conscientes de que no hay moreno saludable sin protección solar, y que sin ella, tampoco va a ser además duradero.

La piel, siempre protegida frente al sol

Por ello, podemos optar por fórmulas que tienen además ya la protección solar incorporada -lo ideal es que sea con un factor solar cuanto más alto, mejor- o bien, si se trata de una fórmula sin agentes protectores, compatibilizar el activador con el que usemos habitualmente.

La protección es fundamental para que además de la activación de la melanina no se produzcan otros efectos a causa de los rayos solares. Por eso, hay que recordar aplicarse la protección en varias ocasiones si nos exponemos durante mucho tiempo y también que es importante no hacerlo durante las horas centrales del día.

Un toque de brillo para la noche

Así, hay que aplicar en primer lugar el activador dejando que la piel lo absorba bien y extendiéndolo bien. Una vez que esto suceda, hay que aplicar el protector solar habitual. Así, uno nos ayudará a lograr el tono deseado y el otro, a evitar cualquier problema en la piel derivado de la exposición al sol.

El activador de sol, no obstante, también funciona bien tras el sol. Puede utilizarse después de un día de playa para dejar la piel con ese aspecto jugoso, brillante y con tonos dorados que buscamos tras unos días en la costa.