La pasta de dientes negra (elaborada a partir de carbón activo) se ha puesto muy de moda en redes sociales como Instagram pero… ¿realmente funciona?


Hace unos años, Kylie Jenner, la menor del clan Kardashian, tras someterse a un retoque estético de lo más evidente para agrandar sus labios; lograba convencer a medio planeta de que su nuevo aspecto se debía, única y exclusivamente, a que había introducido sus morros en un vaso de chupito durante unos segundos y que, al limitar el riego sanguíneo en esa zona; sus labios parecían muchos más carnosos. Una mentira tan descomunal que acabó convirtiéndose en viral y creando el Kylie Jenner Lip Challenge, un reto en el que muchos influencers probaban esta dudosa técnica y se grababan para subirlo a la red. Pues bien, ese hecho aparentemente aislado define a la perfección lo que es Internet: una amalgama de información potencialmente falsa que corre como la pólvora de ordenador a ordenador. Algo muy similar a lo que ha ocurrido con la pasta de dientes negra en los últimos meses.

Seguramente hayas visto a través de Instagram, Youtube o incluso Tik Tok como muchas personas han promocionado dentífricos negros; pastas a base de carbón activo que prometen blanquear tus dientes de la forma más eficaz y con resultados prácticamente inmediatos. Anuncios con antes y después que buscan convencernos de que se trata de un producto dental casi milagroso. Y, queridos amigos, no hay nada más lejos de la realidad. Esta pasta dentífrica se vende como el blanqueador perfecto para los dientes, pero en realidad puede ser bastante dañina para nuestra higiene bucal.

¿Por qué no debes usar pasta de dientes a base de carbón activado?

El pasado año, el British Dental Journal publicó un artículo en el que hablaba de que no existía evidencia científica para afirmar que los productos dentífricos a base de carbón activado fueran grandes aliados para nuestros dientes. De hecho, todo lo contrario. El carbón activado es un elemento que se caracteriza por su alta abrasividad. ¿Qué quiere decir esto? Que al contacto con nuestros dientes, al ser sumamente abrasivo, eliminará con mayor rapidez las manchas externas… pero también el esmalte. Lo que acabará desgastando nuestros dientes y haciendo que estos sean mucho más sensibles y delicados. Algo que puede provocar graves problemas de salud bocudental. En resumen, la pasta de dientes negra no blanquea, solo desgasta el esmalte. ¡Y no queremos eso!

Con el paso del tiempo, los dientes tienden a oscurecerse, por lo que buscar tener 50 años y lucir una dentadura perfectamente blanca es imposible. Utiliza un dentífrico mentolado que sepas que funciona bien para tus encías, cepíllate con el un mínimo de tres veces al día y ve a tu dentista con cierta frecuencia. No hay más trucos para conseguir la sonrisa perfecta. Aún así, si sigues sin fiarte de nuestra palabra y prefieres probarlo por ti mismo, aquí te mostramos una selección de las pastas de dientes negras más vendidas del momento. Nosotros aconsejamos pero nunca obligamos.