Proteger el cabello del sol y los agentes externos que puedan dañarlo es importante, pero hay que dar con los productos adecuados. Así es como tienes que cuidar de tu pelo en verano.


El sol es uno de los agentes que más agresiones pueden causar en nuestra piel. Llevamos décadas viendo campañas al respecto y parece que, por suerte cada vez estamos más concienciados de la necesidad de proteger nuestra piel frente a los rayos más nocivos del sol. Pero, a pesar de ser el órgano más grande del cuerpo y necesitar toda la atención del mundo, la piel no es la única parte en la que deberíamos aplicar un protector.

El cabello también sufre las agresiones externas aunque quizá, como tarda más en dar la señal de alerta y sus problemas parecen solo una cuestión estética, no solemos darnos cuenta hasta que no es ya demasiado tarde.

Proteger con productos específicos

Pero hay métodos para prevenir que nuestro cabello sufra. El primero es el cuidado diario con productos específicos para nuestro tipo de pelo. Así lograremos que la cutícula se mantenga en plenas condiciones y que este no pierda su hidratación y, con ello, su aspecto lustroso.

El segundo es acostumbrarnos a utilizar, como decíamos un protector específico para el pelo igual que hacemos con la piel del rostro y la del cuerpo. Quienes tienen el pelo teñido de colores que implican un decolorado suelen ser más conscientes de esa necesidad, pero la realidad es que se trata de un cosmético necesario y útil para todos los tipos de pelo.

Importante en verano

Esta protección es necesaria durante los meses de verano, especialmente si nuestro destino es la playa o vamos a pasar tiempo en la piscina, puesto que algunos de los componentes pueden ser nocivos para nuestro cabello.

Porque además de los rayos del sol, el cloro la sal del mar, o la forma en la que a veces nos recogemos el pelo a toda prisa pueden ser dañinos para nuestro cabello. Además, el pelo no dará avisos, por lo que luego habrá que aplicar un tratamiento de choque que puede variar entre una mascarilla o directamente, una visita a nuestro peluquero para cortar por lo sano.

Para todos los tipos de pelo

Quienes tienen un cabello con tendencia a la sequedad tienen menos reparos en aplicarse sobre él los protectores, que a veces, por su aspecto pueden dar la sensación de ser aceitosos. Por eso quienes tienen el cabello con tendencia a engrasarse son más reacios a aplicarlo, pero nada más lejos de la realidad.

Existen formulaciones ligeras, que se aplican vaporizando como una bruma sobre el cabello y que ofrecen esa protección frente a los agentes externos aunque sin engrasar el pelo. Para que cuando salgamos de la playa o la piscina luzca en todo su esplendor.