Makoke echa mano de la medicina estética para estrenar rostro. Te desvelamos cómo es la técnica que se ha empleado con ella


A sus 51 años, la belleza de Makoke es indiscutible. Sin embargo, los años no pasan en balde y, aunque tiene un rostro joven y favorecido, se ha regalado un tratamiento estético para lucir una cara más estirada y vital. Ella se ha sometido a la técnica conocida como ‘hilos tensores’ o también hilos mágicos faciales o hilos japoneses. El objetivo de este tratamiento es tensar las zonas más apagadas del rostro, aportando elasticidad y colágeno. Suena bien, ¿verdad?

Una de sus ventajas es que no requiere cirugía, ni ingreso hospitalario. Los resultados son notables desde el primer día, (aunque habrá que esperar un par de semanas para ver los definitivos). “No he podido resistirme a esta maravilla. Te estira la cara entera en 20 minutos y no duele absolutamente nada”, dice Makoke mientras se somete al tratamiento rejuvenecedor. 

Los Hilos Tensores son el hermano pequeño del lifting facial, -la diferencia radica en que no es necesario pasar por quirófano y los resultados no son permanentes, se pierde efectividad con el tiempo-. Con ellos conseguimos eliminar las arrugas de expresión, elevar las mejillas, reafirmar el cuello, difuminar las arrugas de la frente, elevar las cejas y mejorar el doble mentón. Y aunque la exmujer de Kiko Matamoros ha empleado la técnica solo en el rostro, también se puede trabajar en entrepierna, brazos y escote. Tal y como hemos podido comprobar en Makoke, los resultados son muy naturales. 

¿Quién se puede someter a este tratamiento como ha hecho Makoke?

Para conocer a fondo el procedimiento, consultamos a Clínicas Diego de León; donde Makoke se ha realizado el tratamiento. “El tratamiento es apto para todo tipo de personas. Están ideados para pacientes entre los 30 y 60 años que necesitan una mayor producción de colágeno y frenar el envejecimiento”. Sin embargo, si el objetivo es prevenir el envejecimiento: “Lo mejor es realizarlo a partir de los 30 años, sobre todo como medida de prevención ante el estrés, el paso del tiempo y los malos hábitos, que ayudan a disminuir la elasticidad y firmeza de nuestro rostro”. Su precio ronda los 490 euros.

¿Duele?

No, absolutamente nada. Se utiliza anestesia local en la zona. Además, los hilos están hechos por polidioxanona, un material biocompatible y reabsorbible que no da ningún tipo de alergia. Lo único que pueden notar es común un leve enrojecimiento de la zona tratada o la aparición de algún hematoma que desaparecerá a los pocos días.

El tratamiento dura media hora y después podrás marcharte a casa por tu propio pie y seguir con tu día a día. Eso sí, durante las primeras 24 horas no podrás realizar ninguna actividad física. ¿Lo mejor?  La duración del efecto tenso de la piel suele durar entre año y medio o 2 años,  y es la propia piel la que disuelve los hilos de forma automática. La propia piel lo absorbe y vuelve a su estado natural.