Más del 88% de las mujeres tiene estrías en alguna zona de su cuerpo. Aunque son casi imposibles de eliminar por completo, sí que se pueden atenuar y, sobre todo, prevenir. ¡Toma nota!


Las estrías son cicatrices que se producen por el estiramiento de la piel. Y, aunque su aparición está muy relacionada con el embarazo, también pueden aparecer en cualquier momento, ya que tienen un importante componente genético y hormonal. Acabar con las estrías por completo (sobre todo si llevan mucho tiempo en la piel) es prácticamente imposible, pero tranquila, porque sí puedes reducirlas y/o prevenir su aparición.

¿Por qué aparecen las estrías?
Las estrías son cicatrices que resultan de la ruptura y pérdida parcial de las fibras elásticas y de colágeno presentes en la piel. Entre sus principales causas se encuentran los cambios hormonales, como la adolescencia o embarazo, y el aumento o pérdida brusca de peso. Aunque también existe cierta predisposición genética a presentarlas. En general las estrías surgen cuando la piel se extiende rápidamente. Esto provoca que la capa intermedia de la epidemis se rasgue ligeramente, favoreciendo que afloren hacia la superficie las capas más profundas. La razón por la que las estrías son a menudo de color rojo o morado es porque estas ‘líneas’ permiten que los vasos sanguíneos se vean. Ante un rápido aumento o reducción del volumen corporal la piel se ve sometida a una gran tensión y no es capaz de producir más células de la piel, compensando así el rápido estiramiento.

Cómo hacer frente a las estrías

¿Se pueden prevenir?
Hidratar la piel de forma constante y utilizar cremas y aceites antiestrías pueden ayudar a prevenirlas (o al menos tratarlas en su fase inicial). Sin embargo, al tener un componente genético, no siempre es posible prevenirlas. Pero cuanto más hidratada se encuentre la piel, por ejemplo durante el embarazo o en una dieta estricta para perder peso, menos posibilidades hay de que hagan su aparición.

¿Todas las estrías son iguales?
Si algo tienen de bueno las estrías es que no son traicioneras, pues avisan de su aparición. En un primer momento, las estrías son rojas y es entonces cuando todavía puede ser posible revertir el proceso. Si tocas la zona y todavía no se siente rugosa ni tiene volumen,
aún hay solución. Es el momento de actuar con cremas antiestrías y tratamientos en cabina. Sin embargo si las estrías ya están blancas y adquieren diferente textura, ya no hay remedio, solo podrás mejorarlas, pero no eliminarlas.

¿Cómo se pueden atenuar las estrías blancas?
Una buena forma es la exfoliación periódica con productos en ‘scrub’ que realizan un peeling superficial que ayuda a eliminar células muertas, estimular la vascularización y mejorar la penetración de las cremas antiestrías que apliquemos después. Eso sí, para conseguir atenuar las estrías estas cremas han de ser muy hidratantes y contener aceites vegetales, como el de rosa de mosqueta, lípidos (para mejorar la flexibilidad de la piel), y
vitaminas como la A, E y F o la provitamina B5.

¿Hay algún tratamiento eficaz?
Los tratamientos para atenuar las estrías blancas van encaminados a difuminar y uniformar el aspecto de la piel. Para ello se emplean derivados del ácido retinoico, que actúan exfoliando la epidermis y estimulando la formación de colágeno. Estos se combinan con tratamientos como el láser fraccionado, que crea microcolumnas de calor en la dermis, estimulando también la producción de elastina.