Es la zona más delicada de nuestro rostro y requiere mimos especiales, pero no todas sabemos cuidar de forma adecuada el contorno de ojos. Te damos las claves


Las vacaciones ya están prácticamente olvidadas y hemos vuelto a la rutina de todos los años con la llegada del otoño. El regreso a la oficina, a los horarios y al temido estrés del día a día… Todo esto hace más importante, si cabe, los cuidados beauty y en especial la zona del contorno de ojos, la más delicada de nuestro rostro y la que más sufre con los cambios.

El contorno de ojos, o como comúnmente lo conocemos, la zona de las ojeras, es especialmente sensible a todos nuestros cambios de rutina: la falta de sueño, el cansancio, el estrés, la herencia o problemas hormonales, circulatorios o incluso la retención de líquidos son los principales causantes de problemas en esta zona.
En ocasiones no tenemos en cuenta esta zona del cuerpo o no la tratamos de manera adecuada, sin tener en cuenta que la piel del contorno es hasta cuatro veces más final que la del resto del rostro, por lo que es muy importante utilizar productos específicos para su cuidado.

Los 4 errores más comunes que tenemos que evitar al cuidar el contorno de ojos

Aplicarse la crema hidratante en el contorno. Es una zona muy sensible donde la piel es hasta cuatro veces más fina que la del resto del rostro, por lo que necesita un cuidado especializado que incluye productos indicados exclusivamente para su cuidado: «El uso del contorno se aconseja a partir de los 25 años, que es cuando empiezan a aparecer arrugas en la zona, aunque mi recomendación es saber escuchar a nuestra piel, ya que puede que lo necesites antes» asegura Myriam Yébenes, directora de la firma Maribel Yébenes.

Aplicarse el contorno de ojos extendiendo el producto desde el lagrimal hacia la sien. Existe un único modo correcto de aplicarse el contorno de ojos: «Aplica el producto a golpecitos desde el extremo exterior del ojo hacia la nariz, por encima del hueso orbicular. Nunca hagas la aplicación desde el lagrimal hacia la sien, ya que debes seguir el sentido contrario a la arruga para no ayudarla a que se note más» apunta Myriam Yébenes.

La importancia de la hidratación

Poner más producto de la cuenta. Existe le falso mito de que cuanto más producto apliquemos, más efecto tendrá. Sin embargo, el contorno es una zona muy sensible y con una cantidad equivalente al tamaño de un grano de arroz para cada ojo es suficiente: «En ocasiones tendemos a aplicar más producto de la cuenta y muy cerca del lagrimal, lo que puede causar que por la noche entre producto y nos levantemos con los ojos hinchados y con bolsas porque este se haya obstruido».

No beber suficiente agua. Pensar que la retención de líquidos solo afecta a nivel corporal es un error. Uno de los principales factores que producen que las bolsas  de los ojos se acentúen es no estar suficientemente hidratada: «Cuando la piel pierde grandes cantidades de agua pierde también componentes como la elastina y el colágeno que son quienes se encargan de mantener la elasticidad y la tersura de la piel, por lo que se forman bolsas en los ojos. Recuerda que puedes aliviarlas con unas rodajas de pepino o patata, o puedes ponerte dos cucharas previamente guardadas en el congelador y pasadas por agua fría antes de aplicártelas sobre la piel.» concluye Myriam Yébenes.