Alba Díaz ha mostrado uno de los últimos productos que le ha llegado a casa y es perfecto para lucir bronceada sin tomar el sol e incluso en pleno invierno.


Lucir un tono bronceado en el rostro siempre hace que parezcamos más relajados e incluso que nos veamos más favorecidos. Sin embargo, los efectos de las vacaciones duran poco tiempo. Eso sí, hay quienes tienen un truco infalible para lucir colorcito durante todo el año, y el secreto para estar bronceada incluso en pleno invierno está en un producto que tiene Alba Díaz.

Un toque de sol en el rostro

Se trata ni más ni menos que de un clásico de la cosmética como son los polvos de sol. En concreto ella tiene el superventas en ese terreno, el terracota de Guerlain. Ese producto lleva años en el neceser de algunos de los hombres y mujeres que más saben de moda y belleza, porque con un ligero toque puede dejar ese color en el rostro que tanto favorece.

La cosmética se ha convertido en una fabulosa alternativa a los rayos del sol que no siempre son beneficiosos, y menos para nuestra piel. De hecho, la protección solar es otro de esos cosméticos básicos que no pueden faltar en ningún neceser, sea como sea nuestra piel o aunque podamos presumir de facilidad para broncearnos.

Ante el sol, siempre protección solar

La protección solar es el mejor cosmético antiedad que existe. Evita que los radicales libres actúen y que la piel se envejezca de manera prematura por acción de los rayos del sol. Pero es difícil resistirse a verse mejor con ese toquecito dorado. Por eso los polvos de sol constituyen una buena ayuda para lograr ese resultado sin los inconvenientes que tiene a corto, medio y largo plazo, exponerse de manera inadecuada al sol.

Pero, como sucede con cualquier producto, los polvos de sol tienen también su técnica para sacarles el máximo partido. En primer lugar, hay que encontrar una brocha adecuada para aplicarlos. Es mejor si son de cerdas sueltas, ligera y de un tamaño grande. Así cogeremos menos cantidad de producto y se extenderá de forma más natural.

Solo en algunas zonas

Con un poco en la brocha, aplicaremos sobre el rostro, pero aquí viene el quid de la cuestión: no podemos aplicarlo por todo el rostro como si fuera una base de maquillaje. De hecho, los polvos de sol han de ser el toque final con que rematamos un look beauty, sea con base de maquillaje sombra de ojos y demás cosméticos, o bien un look natural en que haya solo una base y queramos dar un toque de bronceado.

A la hora de aplicarlo debemos hacerlo sobre las zonas en las que naturalmente incidiría más el sol. Esto es: en la zona superior de la frente y la raíz del pelo, la parte superior de la nariz, la barbilla y un ligero toquecito en la parte superior de los pómulos. Así lograremos ese efecto de piel besada por el sol pero con un aspecto natural.