«Hoy estoy arriesgando mucho. ¡Qué nervios!», escribía la hija de Paz Padilla a través de su cuenta de Instagram. Eso sí, el resultado mereció la pena.


Ya nos enamoró también con su manicura hace un par de semanas, cuando acudió a la presentación de El humor de mi vida, el libro escrito por su madre, Paz Padilla, tras su año más duro. Para aquella ocasión, a principios del mes de abril, Anna Ferrer eligió teñir sus uñas de un bonito e intenso color azul que captaba la atención de todo aquel que, con un poco de vista, se fijase en su look. Era una manicura elegante y simple pero al mismo tiempo extremadamente llamativa y original. Una línea que parece que la influencer, que ya cuenta en su perfil de Instagram con más de 690 mil seguidores, ha querido mantener en su última visita a su salón de uñas favorito. Y es que la joven ha apostado de nuevo por hacerse una manicura sencilla pero resultona y arriesgada. Un diseño que, aunque confesaba que le daba algo de nervios, no ha podido quedar mejor.

«Ay, hoy estoy arriesgando mucho. ¡Qué nervios!»; contaba Anna a sus followers desde The Nails Corner, el centro de uñas situado en Madrid y dirigido por Maryori Matallana que cada vez atrae a más famosas e influencers. Lo hacía mientras mostraba los tonos de esmalte que había elegido para su nueva manicura; que no eran otros que el tono rosa Color Pink Flamenco y el rojo Red-vival City de OPI. Una combinación muy cañera y arriesgada, ya que no resulta nada fácil unir rosa y rojo y que el resultado no sea un desastre.

Rosa y rojo: La arriesgada combinación que Anna Ferrer ha usado en su última manicura

Se suele decir que «rosa y rojo, puñetazo en el ojo», pero también hay un dicho que afirma que «quien no arriesga no gana». Y en esta caso, ha sido esta última frase la que ha salido como clara vencedora; pues Anna Ferrer, aún eligiendo una mezcla de colores tan complicada como la que pueden formar el rosa y el rojo, ha conseguido triunfar enormemente y enamorar a todas sus fans. ¡Y a nosotras también! Lo ha hecho con un efecto ombré (o degradado) que pasaba de fucsia en el interior de la uña a rojo en el exterior de la forma más acertada y victoriosa.

Además, al contrario que muchas otras influencers y celebs, la hija de Paz Padilla quiso dejar a una lado la moda de las sharp nails y eligió llevar sus uñas cortitas. Una decisión que desde aquí aplaudimos. Ay, Anna, los nervios merecieron la pena. ¿Qué opináis vosotras?