Yolanda Ramos confesó en el programa de ‘Samanta y la vida de’ lo dura que fue su infancia y lo complicado que fue cumplir su sueño de ser madre


Este miércoles, Samanta Villar dio la bienvenida a su programa a Yolanda Ramos. La presentadora tuvo la oportunidad de entrevistar a la actriz en su nuevo espacio en televisión ‘Samanta y la vida de’. Hicieron un repaso por su vida y viajaron hasta el barrio de Barcelona donde Ramos vivió su infancia en compañía de sus hermanos, quienes también le acompañaron en este viaje hacia el pasado. «Es nuestra hermana y no ha cambiado absolutamente nada. A mí lo que me más me gusta es que todo el mundo se alegra por ella y dice «me encanta»», ha dicho su hermano. Durante la entrevista, Yolanda Ramos contó algunos de los problemas a los que se ha enfrentado a lo largo de su vida.

Yolanda Ramos confesó lo complicado que fue convertirse en madre

Durante este capítulo, Yolanda Ramos también recibió la sorpresa por parte de su madre. «Nos parecemos en todo. Es muy sensible, la manera de reírnos», ha confesado la popular actriz. Su madre ha asegurado que también son diferentes en algunos aspectos, por ejemplo cuando Yolanda le riñe cuando se mete con algunos aspectos de su vida, como con su hija Charlotte, de siete años. En esa conversación ha sido cuando la actriz ha revelado los grandes problemas que tuvo para cumplir su sueño de ser madre y lo mal que lo ha pasado para conseguir cumplirlo. «Yo siempre quise ser madre, de pequeña y todo«, decía. «Lo que hemos pasado con la niña», añadía su madre.

«Me costó muchísimo. Tuve al menos hasta tres abortos«, ha confesado Yolanda Ramos. «Me hice cinco in vitro. Lo llevé fatal. Fue horrible, horrible. Ella (refiriéndose a su madre) estuvo a mi lado», cuenta. «Estuve al menos cinco años con dos parejas diferentes, además. Una separación en medio», ha reflexionado. Samanta ha querido conocer si el hecho de la maternidad fue uno de los motivos de que se produjera esta separación, a lo que Ramos ha confesado que «al final es todo un conjunto. Yo creo que sí. Te dan muchas hormonas y te quedas majara».

Hace siete años la actriz cumplió su sueño de ser madre

Fue en 2013 cuando por fin pudo cumplir su sueño de ser madre a través de fecundación in vitro y dio a luz a la pequeña Charlotte. «Tuve muchísimo miedo durante el embarazo. Ha sido muy duro. Ella (refiriéndose de nuevo a su madre) y mi pareja, por supuesto. Les dije «en esta carpeta llevo ecografías, desde el principio y todo. No la pierdas «», ha dicho. «No me ha sido fácil ser madre, primeramente porque lo he tenido muy mayor y he tenido que recurrir a la bendita ciencia, que la amo», ha confesado durante su paso por el programa de Samanta Villar donde se ha abierto en canal y ha contado muchos aspectos de su vida.

No únicamente ha hablado de lo difícil que lo ha pasado para convertirse en madre, sino también de lo complicada que fue su infancia en el momento que se separaron sus padres y que no se sentía cómoda con la «tribu» que le había tocado. Según la propia Yolanda Ramos se sentía como un bicho raro hasta los 20 años.

La actriz ha hecho un repaso por su infancia: «No he sido feliz»

«Yo me recuerdo una niña muy sensible. Demasiado sensible. Muy sufridora por todo, por todo, por todo. No tuve una infancia feliz. Mis padres se separaron cuando yo ya era más mayorcita, pero cualquier cosa que pasaba en casa para mí era terrible. Aquí en este callejón era feliz», cuenta justamente en la calle donde salía a jugar cuando era pequeña con sus vecinos y sus hermanos. Un lugar donde guarda muchos recuerdos bonitos. Durante su entrevista, Yolanda Ramos ha asegurado que su sueño desde pequeñita era ser actriz, algo que ha conseguido y por lo que además ha logrado ganar un Goya.

«Yo me sentía fuera de lugar. Sería tan chulo si cada uno naciera en la tribu que le toca ya de entrada, pero si tienes una vocación y no te corresponde con el sitio en el que estás, es terrible», ha contado cuando Samanta le ha preguntado si ella se sentía fuera de lugar en su casa. Algo que le llevó a tener incluso algunos complejos: «Tenía muchos complejos. De fea, de rara, de sucia, de vaga… Yo creo que cuando yo llegué a El Molino hubo un cambio en mí, una catarsis. Fueron 20 años que me encontré rara».