El reportero también se ha mostrado crítico con Mediaset y ha lanzado una petición para que se valore su trabajo.


Muy pocas veces hemos podido conocer la faceta personal de Quique Jiménez, más conocido como Torito. El conocido reportero de Telecinco se ha abierto en canal con Emma García gracias a «Las escaleras de las emociones» de ‘Viva la vida’. En estas, hemos podido conocer los grandes miedos y decepciones del de Menorca.

Antes de abrirse en canal, Torito avisaba de que era un chico tímido y que la audiencia solo conocía la parte de su personaje y no conocían a la persona, a Quique. Con la voz temblorosa, el reportero más dicharachero de ‘Viva la vida’ bajaba los escalones y confesaba lo mal que lo ha pasado durante los cuatro meses de confinamientos y desvelaba su pesar a entrar en el programa cinco minutos y separarse de su hijo. «Veo pasar muchas oportunidades que nunca son para mí. He tirado la toalla durante el confinamiento. A lo mejor el problema soy yo, que me considero el ombligo del mundo», comentaba.

El reportero se mostraba muy crítico con la cadena y mostraba su decepción con Mediaset después de sus cerca de dos décadas en el grupo de comunicación: «Creo que merezco más que salir cinco minutos a hacer el bufón en un programa. Yo llamé para estar aquí porque no tenía trabajo». Sobre esto, ha culpado a su timidez a la hora de relacionarse en el pasillo, dónde él considera que se demuestra lo que hay que tener para estar en un plató de televisión. Además, también se ha mostrado culpable por no haberse aprovechado de su profesión y ha compartido una anécdota que protagonizó con el rey Juan Carlos I, quien en un evento pidió conocerle.

«Soy enfermo crónico de una enfermedad letal»

Emma García no paraba de repetir que algo le pasaba al reportero puesto que lo veía alicaído y aseguraba que no entendía ciertas declaraciones. «¿Qué ocurre?», le preguntaba. Tras esto, y después de ponerse sobre el escalón de los «Miedos», Torito se abría en canal de verdad y con lágrimas en los ojos confesaba algo que le ocurrió hace 15  años.

«Le levanté y me fui al supermercado, me fui a casa y por el camino no podía ni camina. Me senté en un banco, pasó un taxi y me fui a urgencias. Me ingresaron de lo mal que me vieron. Estuve dos semanas ingresados. Soy enfermo crónico de una de las enfermedades más letales del mundo«, relataba de manera desgarradora mientras que Emma García le miraba con un nudo en la garganta. Tras esto, y sin dar detalles sobre la enfermedad, el periodista hacía hincapié en que estaba bien de salud y que era algo que solo su círculo más cercano conocía. Además, pedía respeto y prometía que no iba a volver a hablar sobre el asunto porque pertenece a su más estricta intimidad y que lo ha contado ahora a raíz de sus reflexiones en el confinamiento.

Después, y haciendo un repaso por todas las historias que se cuentan en el programa de ‘Viva la vida’, Torito hacía hincapié en que «a veces es feo que viene gente aquí y cuenta tonterías y todos tenemos nuestras mierdas en casa que no contamos«. A este respecto, el de Menorca también ha confesado el miedo que siente por su hijo y asevera que le gustaría poder vivir muchos años para saber de quién se enamora.

Finalmente, el reportero lanzaba una petición para que se valorara su trabajo y no se le anulara su sección a última hora. Y además, pedía disculpas por si alguien se sentía ofendido: «He dicho todo lo que sentía, hay muchas cosas positivas, llevar 18 años en esta profesión y muchas gracias a los jefes de arriba».

Afortunado en el amor

Torito ha presumido de ser muy felix junto a su marido, al que conoció hace 13 años. En concreto, tal y como ha desvelado el reportero, ambos se enamoraron después de que en un hotel se equivocaran y les dieran la misma habitación. Fue ahí cuando surgió la chispa y desde entonces siguen igual de enamorados. No obstante, y para darle su particular toque de humor al asunto, reconocía que se había «chingado» a todos los hombres del mundo.