El Vall del Lord no es uno de los siete reinos de ‘Juego de Tronos’, aunque por nombre y localizaciones habría podido serlo perfectamente. Al noroeste del Solsonès, inspira por sus bellos paisajes prepirenaicos, por las antiguas fortalezas y criptas que salpican sus montañas, por los bosques de atmósfera mágica, los pequeños pueblos de aire medieval y por algunas de las joyas del barroco catalán.

UNO DE LOS PAISAJES MÁS SILENCIOSOS DE CATALUÑA
En pleno corazón de la Cataluña interior, el Vall de Lord es todavía un destino por descubrir. Se trata de uno de los valles más pequeños del país y sus bosques a menudo se esconden bajo un mar de nubes. Los esquiadores que acuden cada invierno a Port del Comte conocen bien la zona, que durante el resto del año es ideal para disfrutar de una frondosa y variada vegetación. Aunque el principal regalo que brinda la naturaleza aquí es el silencio, ese bien del que suelen andar tan escasos hoy en día otros destinos masificados.
EL BARROCO CATALÁN TAMBIÉN EXISTE
El barroco es la cenicienta de los principales períodos artísticos catalanes… Hay todo un patrimonio que se está recuperando del olvido y que aguarda para su disfrute. En concreto, en el Solsonès se pueden descubrir auténticas joyas del barroco catalán. La comarca ha podido conservar una parte importante de este patrimonio, en parroquias y santuarios que ocupan los entornos rurales. Para conocer bien este período, hay que acercarse primero a Riner.
UN ROMÁNICO CON CORAZÓN BARROCO
Precisamente, anexo al claustro del conjunto parroquial de Sant Llorenç de Morunys, se encuentra el Museo del Valle de Lord, que es el único centro de interpretación sobre el valle. Cuatro materiales distintos estructuran el recorrido por el museo: la madera, el yeso, la piedra y el algodón. Es a través de ellos que se explica por ejemplo, que las grandes extensiones de bosques de la zona dieron la madera suficiente para construir los maravillosos retablos barrocos o que el valle fue hace unos 40 millones de años un arrecife coralino tal como demuestran algunos restos fósiles que se exponen en las salas.
UN MUSEO PARA DOMINAR TODO EL VALLE
Precisamente, anexo al claustro del conjunto parroquial de Sant Llorenç de Morunys, se encuentra el Museo del Valle de Lord, que es el único centro de interpretación sobre el valle. Cuatro materiales distintos estructuran el recorrido por el museo: la madera, el yeso, la piedra y el algodón.
UN MIRADOR PARA LUCIRSE EN INSTAGRAM
Muy cerca de Sant Llorenç de Morunys, está el Santuario de la Virgen de Lord. Aparte de ser una bella iglesia neoclásica, el peñasco sobre el que se levanta se convierte en un mirador privilegiado con vistas a la sierra de Busa, al río Cardener y al embalse de la Llosa del Cavall. Como es visible desde muchos puntos del Vall de Lord, está considerado como un verdadero faro del valle.
EL KAYAK ES EL DEPORTE DE MODA
Construido en los años noventa, este pantano vino a dar nuevos aires turísticos al Vall de Lord. Por su ubicación, y en especial por sus aguas increíblemente turquesa, se ha convertido en uno de los principales atractivos para visitar esta zona a partir de primavera, cuando el buen tiempo anima a la práctica de deportes de agua.