Rocío se ha derrumbado después de escuchar en boca de Ana María que su familia "está en España" y que Yiya la llamara "morsa".


Rocío Flores se ha vuelto a derrumbar en Honduras. Tras un tenso cara a cara con Ana María Aldón, quien ha recordado que su familia «está en España», y después de escuchar que Yiya la llamara «morsa», la hija de Antonio David Flores no ha resistido más la presión y ha sufrido una crisis nerviosa.

La gala del 9 de abril ha sido especialmente dura para la hija de Rocío Carrasco. En la palapa tuvo que escuchar palabras que le hicieron tanto daño que no pudo aguantar el tipo. El primer batacazo de la noche tuvo lugar cuando la mujer de José Ortega Cano recordaba en riguroso directo que ella está en ‘Supervivientes 2020’ para hacer su concurso y que «mi familia ya la tengo en España». La modista de desvinculaba, una vez más, de Rocío de manera pública. «Yo soy yo aquí y en Pekín. Hago mi concurso. No quiero molestar a nadie. Aquí vengo a concursar».

Los comentarios de Ana María lograron que Rocío se emocionara, llegando casi a las lágrimas. Pero minutos después se producirían más emociones fuertes para terminar de agotar la resistencia de la joven. Yiya, su gran rival desde que arrancó el programa, dijo que estaba haciendo «ruidos de morsa». Esto provocó que Rocío abandonara la palapa hecha un manojo de nervios.

«Lo de Ana María me ha venido súper grande»

Así, Rocío volvía a sufrir un nuevo ataque de ansiedad (el segundo que padece desde que llegó al Caribe). «Lo siento por haberme ido, no os preocupéis», decía a Jorge Javier Vázquez sin poder reprimir el llanto. «Lo de Ana María me ha venido súper grande durante todo el concurso y lo de Yiya me ha hecho explotar», admitía.

Sobre su decepción con Ana María, explicaba: «Ella lo sabe porque lo vengo diciendo desde el minuto uno, pero pero allá ella. Intento hacer el concurso lo mejor que puedo. No entiendo la actitud que tiene. ¿Cómo puede tener una persona al lado que me llama de todo y no es capaz de decir ni mu? No lo entiendo. No sé si yo soy la rara o  que mi forma de ser es diferente», se lamentaba.

«No tengo nada que recuperar con Ana María. No le guardo rencor. Me llevo una decepción día tras día. Si no es por una cosa es por otra», explicaba, sin parar de llorar.

Antonio David habla con su hija para calmarla

Jorge Javier la ha visto tan afectada que le ha ofrecido la posibilidad de charlar con su padre o con Gloria Camila, ambos sentados en el plató. «Te doy la oportunidad de hablar con uno de las dos», le ha explicado. «Necesito escuchar a mi padre», respondía la joven.

El colaborador, muy afectado y con la voz rota, intentaba tranquilizar a su hija. «No me gusta verte así, no me gusta verte sufrir, no me gusta verte pasarlo mal. Tu tía Gloria está contigo, todos están contigo. No debes darle más vueltas a las cosas. Tu familia está contigo, la actitud que tienes es la correcta. No debes darle vueltas a la cosas. Te ha quedado muy claro cómo están las cosas ahí. Al final quiero que entiendas algo: esto es un concurso y hay personas que van a concursar».