Raquel Sánchez Silva ha visitado ‘Fuera del mapa’, programa presentado por Alberto Chicote, donde ha hablado largo y tendido sobre las amenazas que recibe.


Raquel Sánchez Silva ha sido este miércoles una de las protagonistas de ‘Fuera del mapa’. La presentadora de televisión aceptó el reto de conversar sobre su vida con Alberto Chicote con el que se abrió en canal sobre determinados episodios, a pesar de no estar acostumbrada a hacerlo. Entre otros, sobre las amenazas que recibió a través de las redes sociales, una herramienta en la que ella confió plenamente en un principio y que, sin querer, le ha provocado mucho dolor. «Fui de las primeras en tener cuenta en Twitter. Yo las viví con total libertad. Enamorada de ellas, esperanzada. Pero hoy en día pueden anidar mucho odio y crueldad», comenzó diciendo la comunicadora.

Justo semanas después de que Raquel Sánchez Silva denunciara a la familia de Mario Biondo por un delito de odio, amenazas e injurias, la presentadora se ha confesado públicamente. La periodista considera que su entorno ha iniciado una «auténtica campana de acoso» e incluso ha aportado pruebas y documentación que apoyan su versión de los hechos. Aunque de forma directa no ha hablado sobre ellos, inevitablemente se piensa ellos al escuchar estas declaraciones. «El que quiera hacer daño puede hacer mucho. Incluso hay amenazas de muerte», dice.

Aunque lo verdaderamente doloroso para ella es que estos mensajes no solo van dirigidos a ella, sino también a su familia más cercana. «Hay muchísimos comentarios y muchísimos mensajes que ya no solo van dirigidos a ti, van dirigido a tu vida, van dirigidos a tus hijos, amenazas, amenazas de muerte (…) a nadie le gusta que le insulten ni que le acosen», comenta. Cansada de determinadas acusaciones y de que se la relacione con la muerte del que fue su primer marido, Raquel Sánchez Silva no está dispuesta a excusar a nadie tras el daño recibido. «Cada uno que se haga responsable de sus actos. A mí ya no me vale lo de ‘bueno, es que como lo decía todo el mundo», añade.

No ha sido fácil para ella hacer frente a una pérdida de este calibre, más aún si se tiene en cuenta que alguien siempre le recuerda lo que en su día sucedió. Por ello, espera que este delito se condene como ella considera que se debe. Actualmente en nuestro país el acoso en las redes sociales se recoge como delito en el Código Penal y podría conllevar incluso pena de prisión. Depende de varios agravantes como la publicidad y de si el contenido del mensaje es grave. «Se tiene que regularizar. Es imposible que siga siendo ese lugar en el que todo vale. En mi caso, me ha cogido con una edad en la que me puede doler, pero no me puede derribar. Tenemos numerosos casos de suicidio adolescente, de problemas de depresión en críos… Es motivo suficiente para no dejar que esto siga creciendo a expensas de la salud mental de las personas», apunta Raquel.