Mila ha enviado un emotivo mensaje a su compañera Lydia, que atraviesa «una etapa muy dura» a causa del miedo que le provoca la pandemia.


Una vez más, Lydia Lozano se ha derrumbado en ‘Sálvame’. La colaboradora se ha emocionado al escuchar las palabras de Mila Ximénez, quien entiende a la perfección el delicado momento que atraviesa por culpa de la pandemia global que asola al planeta.

La sevillana intervenía en el programa para defender a su compañero Rafa Mora, cuyo puesto de trabajo se ha sometido a la voluntad de la audiencia. La dirección ha preguntado a los espectadores si querían que el valenciano continuase su labor como colaborador en el espacio o si, por el contrario, preferían a  Kiko Jiménez ocupando una silla en su lugar. El debate ha provocado la indignación de muchos compañeros. Entre ellos, Belén Esteban, quien ha defendido a capa y espada a Mora.

Las cariñosas palabras de Mila Ximénez a sus compañeros

«Me parece fatal lo que está haciendo dirección. Entiendo que contraten a la gente que tengan que contratar y me parece muy mal que se ponga a Rafa Mora con quien se ponga al público como si fuera una competición», decía la princesa del pueblo. «Por cercanía prefiero a Rafa».

Mila, por su parte, también rompía una lanza a favor de su colega. «Está bien el espectáculo, pero yo con Rafa Mora a muerte y hasta el final. Se lo ha currado muchísimo y no lo quiero perder en el programa. No quiere decir que Kiko no mueva el programa, pero Rafa Mora ha demostrado currárselo mucho y tener mucha ilusión, que es lo importante», explicaba por videoconferencia.

Lydia, entre lágrimas

 

La sevillana se ha decantado claramente a favor de Rafa, ya que cree que «Kiko tiene una parte buena en su interior, pero luego tiene una prisa por colocarse y por estar en televisión que le hace tener. El trabajo del día a día en televisión es muy importante y montar un espectáculo e ir contra todos como un francotirador dura un tiempo. Luego eso se va apagando. Tiene muchas posibilidades de ser un buen colaborador, pero tiene demasiada prisa«.

Antes de despedirse, Mila quiso dedicar un mensaje a la madrileña. «Ánimo, Lydia, eres una compañera excelente. Esto no está siendo fácil ni para ti ni para mí. A lo largo de estos once años, entre todos hemos hecho un gran programa. No es fácil. He pasado una noche muy larga. Estoy pensando mucho porque estoy sola en casa y pienso que lo que hemos conseguido en este programa durante 11 años no es casual. Hay un equipo que no ha parado de trabajar».

«Es una etapa muy dura»

La colaboradora admitía estar pasándolo muy mal ante la delicada situación que vive el país. «Es una etapa muy dura. Y yo de verdad que cuando he estado mal hablaba con Mila y le intentaba decir: Jo, no sabes cómo es la vuelta. Y lo del herpes de Mila…».

«He hablado con mucha gente que está sola en su casa. A mí me dabais envidia. Me siento una privilegiada porque es muy duro. Escuchas cosas de amigos.. y bueno, en este momento, que te digan que no estás en el mejor momento no es agradable para mí. Lo de Rafa, lo de Kiko. No estoy disfrutando, es doloroso y punto», añadía.

«A Lydia que la entiendo perfectamente. Sé la responsabilidad que es para ella ir a trabajar», subrayaba Mila. Lydia ha reconocido que siente miedo. «Soy muy extrema en eso». Toma tantas precauciones que incluso evita ir al aseo cuando va al plató de Mediaset a trabajar, tal y como indicaba Jorge Javier Vázquez. «Me da miedo ir al cuarto de baño. El otro día fui y dejé la puerta abierta en el último minuto, porque no me podía aguantar».

«Me despierto y ya no vuelvo a dormir»

Parte de sus temores tienen que ver con su marido, Charly. Pero al llegar a casa «le quito importancia y me río». Eso sí, respetando las medidas de higiene necesarias para evitar un posible contagio: «Cuando llego a casa me desnudo literalmente».

«Lydia, no sabíamos que estabas mal», le decía Jorge Javier. «Son días. He pasado por esto en el programa varias veces y es muy chungo». La colaboradora ha confesado también que tras su vuelta al trabajo después de 35 días en casa tiene serias dificultades para conciliar el sueño. «Durante el aislamiento tenía unos horarios y dormía fenomenal. Ahora me despierto y ya no vuelvo a dormir del tirón. Pero no es estrés, es la preocupación».