El presentador ha contado en ‘El Hormiguero’ la vez que tuvo que dormir entre rejas por culpa de una gran mentira…


Pablo Motos ha revelado en ‘El Hormiguero 3.0’ que pasó una noche en un calabozo. Sucedió años atrás, poco antes de entrar en el Servicio Militar Obligatorio, más conocida como la mili. El presentador y sus compañeros charlaban en la pesa del programa en torno a una pregunta que todos debían responder: «¿Cuándo te han pillado en una mentira?». De este modo, el de Requena confesaba un embuste que le costó muy caro…

Así quiso Motos librarse de la mili

Cuando lo llamaron para entrar en el servicio militar no tuvo dudas en recurrir a su infalible técnica para fingir dolencias y se decidió a engañar al tribunal médico con el fin de librarse de su ingreso en las Fuerzas Armadas. «Yo, como tengo asma, decidí exagerarlo. Hay un momento donde voy a pasar el tribunal militar. Me vine arriba y dije: ‘Un buen puñado’. Voy a entrar medio muerto». De este modo pretendía que lo incapacitaran al someterse a las pruebas, porque «si lo pasaba mal me iba a mi casa». El problema es que justo cuando se disponía a ingerir ese puñado de arena para cumplir con su meditado plan se encontró con algo inesperado… «Según entro me encuentro con uno del tribunal. Me dijo: ¿Qué haces? Y yo: Nada».

«Me metieron en el calabozo»

Así fue como lo que parecía un plan perfecto se convirtió en todo lo contrario: un mal trance que acabó con sus huesos entre rejas. «Me metieron en el calabozo y me metieron en una unidad de cosas especiales», relataba, entre risas. Al referirse a «cosas especiales» hablaba de actividades como «pelar patatas», que «pelé unas cuantas», o cargar con «una mochila de piedras» durante «20 kilómetros». Incluso llegó a realizar trabajos algo insólitos: «Hacíamos un agujero y lo tapábamos».

La visita de Malena Alterio y Gonzalo de Castro al programa

Motos recibía en su programa a los intérpretes Malena AlterioGonzalo de Castro, protagonistas de ‘La maldición del guapo’, una película dirigida por Beda Docampo Feijóo que se estrenará en las salas de nuestro país el próximo 10 de julio. A su llegada al plató, la actriz italoargentina casi abraza a los miembros del equipo. “Malena, he visto que venías a por un abrazo”, le recordaba Motos, a lo ella respondía: «Es verdad, es que no me acostumbro”. Sobre su último trabajo, la actriz explicaba que se trataba de «un polito de limón, una comedia veraniega».

Las bromas de Carlos Latre sobre Fernando Simón

El espacio también ha contado con la visita de Carlos Latre, que ha imitado a Fernando Simón. «Hay mucha gente que me pregunta qué pasa con los aseos en las piscinas. Les aseguro que el trampolín no es recomendable», decía en su parodia. En su papel de epidemiólogo, el humorista no dudaba en lanzar mofas sobre la actual situación tras la cuarentena. «Vamos a hablar de las nuevas normas. Los niños de 0 a 14 años tienen que estar… la digestión durará entre seis y ocho horas. De los 16 a los 85 pueden bañarse cuando quieran». Motos le preguntaba qué pasaba con los de 15: «Los de 15 están agilipollados perdidos haciendo el tonto todo el día con Tik Tok».

La reacción en las redes ante las mofas al epidemiólogo

En su rol de Simón, Latre añadía lo que sucederá en el futuro con el tema de las mascarillas. No sin antes fingir que perdía el aliento mientras emulaba la voz ronca del médico. «Se le está yendo la voz», recordaba el presentador al personaje. «No, no se me está yendo la voz. ¿Es otro de tus chistecitos?», le espetaba el comediante. «Vamos a tener a mucha gente como Legolas de ‘El Señor de los anillos… Me han dicho que voy a hacer las Campanadas con Cristina Pedroche y he dicho que no».

La reacción de los usuarios en las redes sociales no se ha hecho esperar. A unos les han hecho mucha gracia las mofas de Latre en el espacio de Antena 3. » Jajajajajaja me parto. Carlos es único» o Carlos Latre no pasa de moda. Es un genio. Si cierras los ojos crees que es Fernando Simón», comentaban algunos internauta. Otros, en cambio, lo han interpretado como una falta de respeto: «Mal humor lo definiría. De Motos es lo normal, es parte de su enfermiza obsesión, no importa ke ese odio cueste dinero al programa, pero de Carlitos, decadencia, poco original, un trabajo de encargo por euros, poco imaginativo. Vergonzoso», señalaba otro.