Por primera vez en 14 años, Pablo Motos ha presentado 'El Hormiguero' sin público en las gradas como consecuencia del coronavirus.


Por primera vez en la historia de su programa, Pablo Motos ha presentado ‘El Hormiguero’ sin público. No había nadie sentado en las gradas. Una situación que le ha resultado extraña, pero ante el miedo ante el avance del coronavirus ha querido dar consejos muy personales a la audiencia.

Un programa sin público por culpa del coronavirus

 

«Estamos en directo y como veis hoy no hay público. Es todo como muy raro, ¿no? Me resulta bastante raro. Desde hace 14 años siempre ha habido público en esta grada y como es la primera vez que me enfrento a algo tan desconocido como el coronavirus me gustaría por un momento hablar del miedo». Así arrancaba Motos su espacio de Antena 3, sin nadie sentado ni aplaudiendo, como es habitual, en el plató.

«Yo no soy psicólogo, no soy psiquiatra, no soy médico pero sí que sé bastante de miedo porque yo paso miedo cada noche antes de salir. Siempre antes de salir tengo miedo. Hay noches en que las cosas se ponen muy difíciles en los ensayos y todo sale mal. Y hay momentos en los que el miedo me paraliza y me deja como en blanco. Esto me ha pasado muchas noches y me ha hecho estudiar mucho sobre el miedo. Y algo os puedo contar. Lo primero, qué es el miedo y por qué tenemos miedo», explicaba el presentador.

El de Requena ha querido aportar a la audiencia su experiencia para luchar contra los temores que todos sentimos, especialmente en estos momentos, ya que el coronavirus ha sido declarado pandemia global por la Organización Mundial de la Salud.

«Una de las razones más importantes es que desde que vivíamos en las cavernas, en las cuevas, nuestro cerebro está diseñado para sobrevivir, porque en aquella época todo te mataba. Si por ejemplo si veías moverse una rama era mejor pensar que era por un animal peligroso que te iba a atacar que pensar que era el viento», decía. «Pues bien, el diseño de nuestro cerebro sigue siendo el mismo y aunque la vida ha cambiado sigue funcionando igual que entonces. Por eso a veces, como por ejemplo en este momento, nuestra mente imagina lo peor. Y aunque eso sea solo un pensamiento lo vivimos como una realidad muy presente. Pero no lo es. Mucho de los que sentimos en este momento no es cierto: es solamente un pensamiento que está haciendo divagar tu cerebro», añadía.

«En este momento es normal tener miedo»

«En este momento es normal tener miedo. Las cosas están pasando muy deprisa y además el coronavirus es invisible. No sabes si estás cerca, no sabes cómo defenderte y yo para esto no tengo ninguna solución mágica. Esto está pasando y tenemos que ser valientes. Y si no podemos ser valientes tenemos que fingirlo, que viene a ser prácticamente lo mismo», explicaba Motos, con el rostro serio y mirando fijamente a cámara.

Así, ha contado: «Lo que sí os puedo decir a nivel personal es qué hago yo cuando siento miedo. Lo primero que intento siempre es intentar crear armonía a mi alrededor. Cantar, bailar o reírte no es ninguna chorrada cuando tienes miedo. Porque uno no puede tener una emoción y la contraria al mismo tiempo. O estás contento o estás triste. Si estás bailando estás bailando. Si estás enfadado, estáis enfadado. Al principio os vais a sentir ridículos, pero llega un momento en que funciona».

«Lo segundo es controlar la respiración. Yo lo llamo la respiración antipánico. A mí esto es lo que más veces me ha salvado. Se pueden hacer variaciones. Se coge y se suelta el aire siempre por la nariz. Consiste en coger aire por la nariz durante cinco segundos, luego aguantar la respiración otros cinco y soltar el aire por la nariz siete u ocho, lo que podáis. Y si no podéis por la nariz, por la boca. Cuando tienes ansiedad respiras muy cortito, respiras como mal, por la boca. Como que coges mucho aire, pero lo sueltas muy mal, de una manera muy eficaz. Eso hace que dentro del cuerpo lleves mucho más dióxido de carbono de la cuenta y esa es la sensación física tan desagradable que da la ansiedad», proseguía. «Al aguantar la respiración y luego soltar todo el aire que puedas durante el mayor número de segundos posible equilibras el sistema simpático y el parasimpático. El simpático es el que usamos cuando estamos despiertos y el parasimpático es el que se pone en marcha, por ejemplo, cuando te duermes, por eso te calmas».

Antes de recibir a sus invitadas, Motos zanjaba su discurso así: «Esto que acabo de contar es una cosa muy personal. Lo cuento exclusivamente con la intención de ser útil».