En su aniversario con Antonio David Flores, la andaluza ha confesado su mayor preocupación.


Una vez más, Olga Moreno ha compartido con sus compañeros de ‘Supervivientes 2021’ sus más profundos temores. La mujer de Antonio David Flores se ha venido abajo al recordar su aniversario con el malagueño. En una conversación con Alejandro Albalá, la empresaria ha lamentado estar tan lejos de su familia.

Entre lágrimas, la concursante del ‘reality’ ha detallado el sufrimiento vivido a lo largo de sus más de dos décadas al lado del que fuera ‘Guardia Civil’. “Este lunes es mi aniversario. 22 años y no me he separado en la vida, nunca. Imagínate lo penúltimo de meterlo en la cárcel”, se lamentaba.

«Es una injusticia lo que le están haciendo a los niños»

En su charla con su compañero también hablaba de los hijos de su marido: Rocío Flores y David. “Es una injusticia lo que le están haciendo a los niños”, ha sentenciado. Tras dos meses fuera de casa, le preocupa más que nunca el bienestar de ambos jóvenes: “Lo que quiero es saber que están bien”.

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De este modo, Olga Moreno ha incumplido la promesa que había hecho días atrás. Cuando reconocía que se había ido un poco de la lengua anunciaba que no hablaría más de los hijos de su marido, pero tras este nuevo momento de flaqueza le ha resultado casi imposible no caer de nuevo en la tentación. Son muchas emociones y para ella la familia es su máxima preocupación.

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Las declaraciones de Olga se producen horas después de que haya tenido un importante acontecimiento familiar: el homenaje a Rocío Jurado en Chipiona con motivo del 15 aniversario de su muerte. Una cita a la que no han faltado su viudo, José Ortega Cano, su hija Gloria Camila. También asistieron Rosa BenitoAmador y Gloria Mohedano, entre otros, también se daban cita. Todos menos Rocío Carrasco, la gran ausente del evento.

Uno de los asistentes, José Antonio Rodríguez, sorprendía a la audiencia al salir en defensa de Rocío Flores ante el testimonio que ha dado la hija de la cantante en ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. «Admitís que ella diga que no se cree las lágrimas de su hija, pues yo no me creo sus lágrimas. Una vez que ha perdido en los tribunales, ahora se quiere ganar a la gente con sus lágrimas… Yo no me la creo y no me la creo porque la conozco. Y conozco a sus hijos y conozco a su marido. A Rocío la conozco desde que nació. No me la puedo creer», decía. «Lo que tenía que haber hecho es haberlo dicho en su momento y no se lo dijo absolutamente a nadie. Esa no es la solución. Ese es el fallo de ella».