Mila Ximénez está preocupada. Lleva dos días con fuertes dolores y, tras llamar a su médico, ha descubierto que padece una infección vírica que le provoca fuertes dolores.

La colaboradora ha entrado esta tarde en directo en ‘Sálvame’. Desde su domicilio en Madrid ha charlado con sus compañeros sobre la noticia del día: Adara Molinero y Gianmarco Onestini han puesto fin a su relación. El italiano ha anunciado esta tarde que ha roto con su novia de manera drástica e inesperada. «Quiero decir que yo me voy. Han salido mensajes de Adara que flirteaban con otros chicos, en particular con otro chico que estaba organizando para quedar y para verse con él», ha contado a través de Stories.

La sevillana, que es gran amiga de la ganadora de ‘GH VIP 7’, daba su opinión sobre la ruptura de la pareja. «Ella lo que me cuenta es una cosa privada y personal. No voy a hablar de lo que ella piensa. Me alegra muchísimo que Gianmarco se haya ido a casa, porque esto iba a pasar antes o después», decía. «Cuando he visto el stories de Gianmarco no tiene pinta de sinceridad. Ha encontrado un motivo para irse».

La sevillana ha defendido a capa y espada a Adara, de la que se hizo muy amiga después de pasar tres meses y medio juntas en la casa de Guadalix de la Sierra. «Conocí a Adara en Gran Hermano y puede tener muchísimos defectos, pero es alguien que tiene un sentido de la lealtad tremendo. Adara con Hugo tenía un problema y lo solucionó la mejor manera que pudo. Nadie puede evitar sentirse atraído por una persona. Ella estaba convencida de esa relación, pero luego sale y el globo explota fuera«, explicaba.

El dolor que preocupa a Mila

Cuando la intervención de Mila estaba llegando a su fin, Jorge Javier Vázquez ha reparado en su tono de voz. «¿Qué te pasa? Estás muy seria», le comentaba. «Ya te lo cuento en privado, respondía ésta, con la voz quebrada.

El presentador, al notar que su amiga se derrumbaba al otro lado del teléfono, le ha pedido que contara lo que le sucedía. Empezaba a preocuparse. «Se lo he contado a Alba y a David. Un día estábamos en plató y te dije que tenía como media barbilla dormida. No iba a más, pero llevo dos noches que me duele muchísimo y se me sube al ojo y a la cabeza. He llamado a mi dentista y parece ser que he incubado un herpes zóster».

«Es molesto, pero no es nada grave», le ha aclarado Jorge Javier. «Llama a María Teresa Campos, que ella cuando se va de Telecinco a la otra cadena tuvo uno», le ha aconsejado. «El dolor es imposible», confesaba Mila Ximénez, entre lágrimas. «Sí, es muy pesado. Quien lo ha sufrido lo sabe. Pero se va a solucionar», la animaba el presentador.

El herpes zóster, también conocido como herpes o «culebrilla», es un sarpullido cutáneo causado por una infección viral que afecta a los nervios que se encuentran debajo de la piel. El zóster se presenta a causa del virus de la varicela-zóster, que es el mismo virus que provoca la varicela.

El año más convulso de Mila Ximénez

Mila Ximénez

A sus 67 años, Mila está atravesando tiempos extraordinarios. Igual que nos sucede a todos, nadie podría haber imaginado una crisis sanitaria de magnitudes globales como la que estamos haciendo frente a causa del coronavirus. Los acontecimientos relacionados con la pandemia se suman a la ya intensa biografía de la sevillana, quien en 2019 vivió uno de sus años más convulsos. Ese año entró en ‘GH VIP 7’. La experiencia marcó un antes y un después.

Durante su encierro en el ‘reality’ vivió un verdadero carrusel de emociones, se enfrentó a la convivencia, a sus propios miedos, a sus inseguridades, y a sí misma. Y salió exitosa de la experiencia. Salió como digna y merecidísima tercera finalista. Pero lo más importante no fue regresar a casa con el premio: volvió con la cabeza bien alta, con un gran aprendizaje en el corazón. «Aquí me he sentido más vulnerable y he sido más humilde. He aprendido a tender puentes y a entender que no soy una más con un grupo de gente que ha luchado más que yo», confesaba.

«La Mila que entró no era una Mila convencida de entrar. No pensé en lo que podía vivir aquí. Tenía muchos miedos, mucha inseguridades. La Mila que sale ahora es una Mila que puede convivir con la gente. Ahora tengo más fuerza de la que creo que tengo. Siempre creo que valgo menos o que hay cosas a las que no puedo llegar. Y puedo hacer mucho, me limitaba mucho antes. Me ha merecido la pena entrar aquí. Me he conocido más a mí misma», concluía.