‘Sálvame’ ha dado una nueva vuelta de tuerca al caso de Ylenia Carrisi. 25 años después de la desaparición de la hija de Albano y Romina Power, el pasado día 26 el programa revelaba la identidad de la supuesta fuente que informó a Lydia Lozano hace 15 años de las últimas pistas sobre su paradero. Una información que en su momento ocasionó grandes quebraderos de cabeza a la periodista. Ésta afirmaba en 2005 que Ylenia seguía viva, lo que provocó el monumental enfado del cantante.

Hace apenas 24 horas, la dirección de ‘Sálvame’ anunciaba que la fuente que había informado a Lydia, y quien le hizo creer que Ylenia no había fallecido, era Ricardo Zucchi. Un italiano que, según su testimonio, era amigo de su pareja. «Vive en Santo Domingo con un hombre. Tiene 43 años. Es una persona muy conocida. Él en una cena la llamó Yly y ella lo miró y le dijo: no me llames así nunca más». Son algunas de las palabras que Zucchi ha hecho públicas sobre el caso.

«La fuente de Lydia es buenísima»

Pues bien. Cuando todo parecía indicar que este misterioso italiano era la fuente de Lydía, Mikel Barsa, ex representante de Albano, se ha sentado en el plató de ‘Sálvame’ para romper una lanza a favor de la colaboradora. Ha negado que Zucchi no es la fuente de la madrileña. «Zucchi no es su fuente, ya os lo adelanto. Me sonaba de nombre y posiblemente fuera un informador de Lydia, pero no es la fuente. Sé quién es la fuente. Cuando eso suceda debe estar Lydia. La fuente es buenísima», señalaba.

Barsa sostiene que, lejos de lo que muchos puedan creer, la fuente de Lydia es muy fiable: “No lo dudéis. Su fuente es buenísima. Si dijera su nombre la creeríais todos. Lydia jugaba en primera división y los demás en tercera. Entonces Montero nos seguía… Ella era la única que podía haber llegado. Otros reporteros se apuntan cuando Lydia desata el tema».

«Lydia Lozano estaba en el buen camino»

El que fuera mánager de Albano ha dejado claro que quien pasó información a Lydia «sale de otra persona» que no es Zucchi. Éste quizás podría haber sido «un informador», un eslabón más en la compleja cadena de transmisión de quienes pasaron información a Lydia sobre la desaparición de Ylenia Carrisi hace tres lustros.

Sin querer revelar la identidad de la fuente de Lydia, Mikel Barsa daba algunas pistas, respondiendo a una serie de preguntas de los colaboradores. Es un hombre. Podría tratarse de alguien «italiano o suizo». Podría tener nacionalidad italiana y suiza «y vivir en ambas partes». No es su amigo, ni tampoco de Lydia Lozano. Él nunca lo ha llevado como representante. Asimismo, podría tratarse de alguien «muy conocido, bastante conocido». Tampoco se trata de alguien relacionado con la familia de Albano, ni con la de Romina. No es periodista. Y ha estado en España.

Mikel Barsa, quien además de representante es organizador de eventos y promotor musica, ha defendido a la colaboradora, cuya investigación ha puesto en valor. «He creiío siempre que Lydia estaba en el buen camino. Creo que la casa (Telecinco) en un momento determinado boicotea a Lydia», ha afirmado. «He aportado copia de un fax y dos mails de distintos informadores que coinciden con que todo aquello era cierto y vinculan a Ylenia con un narcotraficante. Parte de esa información ya la tiene la casa. En aquellos momentos yo estaba con Albano y yo la recibía».

«Lydia tenía pistas muy sólidas»

«¿Para ti el caso Ylenia está cerrado?», preguntaba Jorge Javier Vázquez a Barsa. «En este caso es Lydia quien lo debe cerrar. No hay cuerpo, es un tema muy delicado. No me quiero involucrar en esto», respondía. A día de hoy, el que fuera representante del arista italiano cree «en un 95 por ciento» que Ylenia no está viva.

Al repasar el caso, Barsa ha recordado que «hubo muchos errores en la investigación. A varios investigadores de prestigio se les prohibió investigar. Albano lo cerraba todo. Estaba dando el coñazo todo el día», apuntaba.

«La fuente nunca ha pretendido hacerle daño a Lydia», ha indicado. Barsa ha confesado que se sintió «sorprendido» de que a ésta no la hubieran dejado» seguir adelante con su investigación: «Tenía unas pistas muy sólidas y por cuestión de tiempo no pudo llegar a ellas». Y dejaba claro que Lozano «no conocía» a su fuente «en un principio. Él la conoce cuando salta el escándalo». Y que «su error fue decírselo primero a Albano. Saltó todo y se puso todo sobre aviso. Hay un golpe de Estado en Haití, las pistas se pierden. Hay una trama…». En su opinión, ahora «es el mejor momento de poner fin a esto».