El Guardia Civil se ha alzado con la victoria de ‘Supervivientes 2020’. Después de 105 días de concurso, este padre de familia numerosa regresa a casa el maletín con 200.000 euros.


Ha sido el concursante menos conocido en llegar a la final de ‘Supervivientes 2020’. Enfrentado a gigantes como Rocío Flores, Ana María AldónHugo Sierra. En estos tres meses y medio de concurso, Jorge Pérez ha demostrado ser un superviviente de manual. Un auténtico héroe que ha dejado constancia, semana tras semana, de sus enormes capacidades para alzarse con la victoria del ‘reality’.

«Creo mucho en el poder de las palabras. Agradecimiento y gracias es la más poderosa que hay«, explicaba al conocer la decisión de la audiencia. Un 81,6% de los espectadores votó para que regresara a casa con los 200.000 euros del maletín. «Quiero dar las gracias a mis compañeros, a mis amigos, sobre todo a toda la gente que ha hecho que esto sea posible. Gracias al programa, a Lara por su cariño y dulzura, a la gente que no se ve y hace que esta aventura sea posible. Y gracias a mis hijos, que cada día aprendo algo de ellos siendo gente tan pequeña», añadía, sin creerse aún de todo que ya era ganador. Ha sido precisamente esa humildad la que ha hecho que Jorge se haya metido a los seguidores del programa en el bolsillo.

Puede decirse que Jorge Pérez es uno de los concursantes de ‘Supervivientes 2020’ más ejemplares. Hace 105 días, el guardia civil llegaba a las Costas de Honduras como un desconocido. Pero a medida que ha ido avanzando el espacio se ha mostrado como un compañero ajeno a polémicas y como un luchador nato. En la final del ‘reality’ ha quedado claro que es el favorito del público.

El superviviente ejemplar que entró siendo el menos conocido

Nacido en Reinosa en 1983, Jorge está casado con Alicia Peña, con la que tiene tres hijos. Su vida son su familia y su trabajo. Fue en abril de 2018 cuando saltó a la fama después de aparecer en la cuenta oficial de Twitter de la Guardia Civil tras hacerse con el título de ‘guardia civil más guapo de España’. Así, las fotos de este desconocido miembro de la benemérita corrieron como la espuma en los chats de WhatsApp. De la noche a la mañana pasó de ser un miembro anónimo de las fuerzas de seguridad del Estado al yogurazo oficial de las mismas.

A pesar de ser el concursante más desconocido para la audiencia, en estos tres meses y medio se ha ganado de los espectadores. Ha sido un superviviente con mayúsculas, no solo por sus excelentes condiciones físicas. También por su discreción, su humildad y su habilidad para convivir con sus compañeros, con los que ha evitado enfrentamientos. Porque desde que pisó por primera vez los Cayos Cochinos su único objetivo ha sido luchar por ganar las pruebas y garantizar así su permanencia.

«Mi mayor logro es haber salido siendo yo»

A lo largo de estos tres meses, Jorge se ha mantenido fuerte. Solo se derrumbó en ‘El puente de las emociones’, donde reveló uno de los momentos más difíciles de su vida. «Me siento culpable porque hay una persona con la que no me he comportado bien. Mi padre tuvo cáncer y si bien es cierto que estuve dedicado en cuerpo y alma a él, es una persona que no ha cuidado de su salud. Tuvo una recaída y me alejé de él porque no podía soportar que una persona con tanta gente buena a su alrededor que le quería no pusiese de su parte», explicaba. «He sido muy duro con él, no ha tenido una vida fácil y no he sabido entenderlo. No se puede juzgar a las personas así, cuando estás tocando fondo hay que estar ahí y yo no he estado. Es algo que se me clava en el corazón».

Al hacer balance sobre su concurso, Jorge Pérez ha destacado que ha sido fiel a sí mismo: «He sido yo mismo, lejos de destacar otras cualidades o situaciones que haya podido vivir o disfrutar, mi mayor logro es haber salido siendo yo, manteniendo mis valores y principios. Es uno de los mayores triunfos». Al echar la vista atrás, admite que cambiaría algunas cosas. «Si dijese que cambiara algo de la isla, mentiría. Las situaciones que he pasado es porque soy así… Sería engañarme a mí mismo, con mis errores y mis aciertos». De todos sus compañeros, de quien guarda peor recuerdo es de José Antonio Avilés. «Es una persona que cuando entra en discusión no se controla, no mide demasiado», recalcaba en la final.